El delantero argentino Emiliano Tade comentó hoy que algunos de sus compañeros de Auckland City de Nueva Zelanda, primer rival de San Lorenzo en el Mundial de Clubes Marruecos 2014, "trabajan en bancos y oficinas".
El santiagueño, de 26 años, tomó con "un regalo de la vida" la chance de disputar por primera vez las semifinales del torneo FIFA frente a la condición semiprofesional del actual campeón de Oceanía, que previamente dejó en el camino al Moghreb Tétouan de Marruecos y a Sétif de Argelia.
"Algunos de mis compañeros trabajan en bancos y oficinas, otros son profesionales o estudian en la universidad", detalló Tade con intención de dimensionar la gesta del club neocelandés, fundado hace una década y con seis participaciones en el "Mundialito".
"Creo que ninguno de nosotros ha podido tomar noción realmente de lo que hemos logrado. Con mis compañeros nos miramos y decimos: '¿qué carajo estamos haciendo?, ¿dónde estamos?", reconoció.
Tade, quien participa de su cuarto Mundial de Clubes consecutivo, reveló entre carcajadas la situación vivida por su compañero croata Mario Bilen, después de eliminar el sábado pasado a Sétif, campeón de África.
"Le llegó un mensaje de su jefe que le decía: 'Mario, has jugado muy bien pero estás despedido. Dijiste que te ibas por 10 días, ya van dos semanas y todavía te quedas', contó.
Consultado por su rutina diaria en Nueva Zelanda, el argentino explicó que "en mi caso vivo del fútbol pero también presto un servicio a la comunidad y enseño fútbol a los chicos en las escuelas".
"Dentro de la Primera División de Nueva Zelanda, el único equipo que se lo toma casi de modo profesional es el Auckland. Nosotros entrenamos cinco días en la semana, a diferencia de los demás clubes que lo hacen uno o dos días", relató con tonada santiagueña, por su origen, pero también española debido a su convivencia permanente con el madrileño Angel Berlanga, defensor del equipo.
Al momento de recordar sus inicios en el fútbol oceánico, el delantero evocó que "estando en Wellington un día me fui a probar a un club de tercera división, le gusté a un entrenador chileno, jugué seis meses y me llamaron de un equipo de primera: el Team Wellington".
"Por entonces -continuó-, tenía pensado volverme a Argentina, ya con 22 años, pero justo recibo una llamada de Ramón (Tribulietx, DT de Auckland City) para ofrecerme jugar en el club. Fue todo inesperado: en septiembre de 2011 iba a volverme y tres meses más tarde estaba jugando mi primer Mundial".

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