Pese a que terminó el año de forma por demás aceptable, peleando por el título casi hasta el final y cerrando su participación en el torneo local en la cuarta ubicación, el 2015 no comenzó nada bien para Independiente. El destrato a los ídolos (tras las salidas de Federico Insúa y Gabriel Milito del club) era uno de los mayores reproches de los hinchas, que tuvieron que escuchar a los directivos y al entrenador asumir que Daniel Montenegro no sería tenido en cuenta (situación de la que también se enteró el Rolfi por los medios al no recibir una notificación oficial). Pero no sólo el referente fue el foco de conflicto, sino la forma en que se trató al resto de los jugadores a los que el técnico había incluido dentro de la lista de prescindibles: a ninguno se le comunicó la situación, se presentaron en el inicio de la pretemporada y debieron volverse a sus casas.

Y mientras todo esto desató un conflicto interno, al punto en que los dirigentes llegaron a prohibirle a los jugadores tener contacto con la prensa para así no generar más contradicciones, el apuntado entrenador recibe su primera bocanada de aire. Se trata de que ya se cerró a la primera incorporación: Rafael Delgado.

El lateral de 24 años que llega de quedar libre en Rosario Central firmará un vínculo por tres años con el rojo, quien adquirió la mitad de su pase. "Estoy muy contento por eso, es un paso muy importante para mi carrera", reveló el propio futbolista en diálogo con TyC Sports.

"Sé lo que representa Independiente, estoy muy ilusionado para ya integrarme al grupo. Creo que ya hoy me van a presentar al plantel. Uno va con la ilusión de jugar. Está demás decir que la competencia va a estar siempre, yo voy a entrenar para jugar", concluyó el defensor que en las próximas horas se convertirá oficialmente en nuevo jugador del rojo.

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