A 24 horas de la final por la única plaza de ascenso a la B Nacional, el plantel de San Martín de Tucumán arribó anoche a la serena ciudad catamarqueña de Andalgalá, donde el ciruja se jugará el ascenso. En Tucumán hablan del “fantasma” de la altura y la incidencia que podría tener esto en el partido (en realidad, la localidad que albergará el partido está a 900 metros sobre el nivel del mar). San Martín venció a Unión Aconquija 1-0 en la ida.

El fantasma de la altura vuelve a aparecer en torno a un partido de fútbol. Esta vez, de cara al duelo revancha por la final del Federal A, entre Unión Aconquija y San Martín.
Si bien Andalgalá está ubicado 973 metros sobre el nivel del mar, en La Ciudadela no descuidan un detalle que parece no ser menor.
Es sabido que no es lo mismo realizar tareas físicas en el llano que en lugares donde predomina la altitud. En Bolívar y Pellegrini son conscientes de que el domingo, a las 16, en la cancha de Tiro Federal y Gimnasia, de Andalgalá, el “Santo” se topará con otro rival, además de Unión Aconquija, a quien debe dejar en el camino para llegar a la B Nacional.
“Cada organismo reacciona de manera diferente ante los síntomas. Por lo que analizaremos los casos en forma personal”, explicaron desde el departamento médico “santo”. Por ese motivo, el cuerpo técnico decidió que exigirá a sus jugadores durante la última práctica que el plantel realizará en Andalgalá.
“Allí evaluaremos la tolerancia que cada jugador tiene ante los síntomas de la altura e iremos viendo qué métodos aplicar en cada caso. Ya jugamos dos veces en ese lugar y nunca sufrimos nada grave”, explicó la fuente consultada. En caso de ser necesario, los jugadores que sufran síntomas más severos serán tratados con vasodilatadores para atenuar el “efecto altura”.

Fuente: Ascenso del Interior.

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