Lionel Messi volvió a demostrar en la noche de Concepción, en Chile, por qué es el mejor jugador del mundo. La Pulga participó en seis de los cinco goles de la Argentina. Hizo que su zurda desparramara talento en todo el campo de juego. Pero Messi, ante Paraguay, armó una sociedad terrible con Javier Pastore, pero también asoció a Angel Di María, quien venía de capa caída, pero anoche con dos goles recuperó ese nivel. Fideo es una de las grandes figuras de la Selección del Tata Martino que hizo gozar a los argentinos que se llegaron hasta Concepción. Los tres dieron una cátedra de fútbol, de esas que nunca más se olvidará.
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