La Fiscalía del tribunal español que llevará a juicio a Lionel Messi por presuntos delitos de evasión fiscal en España, confirmó hoy que no acusará al astro argentino por considerar que era su padre, Jorge Messi, quien tutelaba sus intereses económicos y manejaba el pago de sus impuestos.
El Ministerio público manifestó su posición en su escrito de acusación presentado ante el Juzgado de Instrucción Número 3 de Gavà (Barcelona), que tiene en sus manos la causa.
No obstante, la Fiscalía ya había exculpado a Messi del fraude, pero la Audiencia de Barcelona mantuvo la imputación de la estrella del Barcelona y capitán de la selección argentina por tres delitos fiscales que ascienden a 4,1 millones de euros.
En junio de 2014, la Fiscalía pidió el "libre sobreseimiento" de Lionel Messi y la continuación del proceso sólo contra su padre, luego de que su progenitor asumió toda la responsabilidad al declarar ante la Justicia.
Ahora, insiste en su posición y pide 18 meses de prisión y una multa de unos dos millones de euros para Jorge Messi, quien con una pena menor a dos años y sin antecedentes no ingresaría en la cárcel.
El juez instructor, Manuel Alcover Povo, rechazó en julio la solicitud de la Fiscalía y en octubre hizo lo mismo con las alegaciones presentadas en el mismo sentido por la defensa del futbolista argentino, quien no podrá evitar el juicio.
Entonces, el magistrado dijo que "no queda acreditado" que 'Leo' Messi "estuviera al margen" de la gestión económica, contractual y tributaria de sus ingresos, algo de lo que se encargaba su padre, Jorge Horacio Messi. 

Messi y su padre fueron imputados por tres delitos contra la Hacienda Pública previstos en el artículo 305 del Código Penal español y referidos al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) de los ejercicios 2007, 2008 y 2009.
La presunta defraudación se deriva de la gestión de los derechos de imagen del jugador y el monto asciende a 4,1 millones de euros.
El 27 de septiembre de 2013, Messi declaró ante la justicia en calidad de imputado y aseguró que no entendía nada de temas fiscales y que por eso tenía asesores que manejan estos asuntos.
"La plata la manejaba mi papá y yo confió en él", dijo el futbolista de forma espontánea al responder ante las preguntas del juez.
Después de ser imputado, Messi y su padre pagaron 10 millones de euros en concepto de IRPF de los años 2010 y 2011, y otros 5 millones de euros correspondientes a la deuda de los ejercicios bajo investigación.

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