El suizo Stanislas Wawrinka aplastó ayer a su compatriota Roger Federer en cuartos de final de Roland Garros, por 6-4, 6-3 y 7-6(4) en 2 horas y 9 minutos, y se clasificó por primera vez para las semifinales de este Grand Slam.
Visiblemente disminuido físicamente, atendido durante el segundo set por el fisio, debido a un problema en un dedo de su mano derecha, Federer apenas opuso resistencia ante un Wawrinka que progresó con respecto a sus anteriores duelos en París y completó una gran actuación.
El partido se desarrolló en sentido único, con un Wawrinka que dictó su ley desde el principio hasta el final, y que logró la tercera victoria contra su compatriota en 19 duelos, la primera desde la final de Montecarlo del año pasado.
En una jornada marcada por el viento, más persistente en la pista Suzanne Lenglen, la segunda más grande de Roland Garros, Federer se quedó a las puertas de jugar sus octavas semifinales de París.
De esta manera, el eliminado el año pasado en octavos por el letón Ernests Gulbis, el número dos del mundo no podrá sumar su victoria 18 en un Grand Slam.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia