Marcelo Gallardo espera la evolución de las lesiones de los jugadores que están en la "enfermería" del club, para proyectar la recepción al líder Estudiantes de La Plata, el próximo sábado. Lo que es casi una confirmación es que contará con una defensa diezmada, luego de la confirmación el lunes de la lesión de Milton Casco, que lo deja fuera lo que queda de 2016.
Allí debería ingresar Iván Rossi, quien sufrió un esguince de tobillo y es evaluado día a día, para ser un marcador central pese a que su posición natural es mediocampista. Si Rossi no está en condiciones Leonardo Ponzio es el comodín para ir al fondo y su lugar en la mitad de cancha podría ser ocupado por Joaquín Arzura. Pero también el joven Luis Olivera está en condiciones para jugar, por lo cual Gallardo debería mover al paraguayo Jorge Moreira por la banda izquierda y el uruguayo Camilo Mayada por derecha. La lesión de Casco y toda esta ingeniería que tiene que pergeñar hace sentir más el peso de la expulsión de Gonzalo Montiel ante Arsenal. Gallardo, además, no puede contar por lesiones con Jonatan Maidana (desgarro), Luciano Lollo (operado en el quinto metatarsiano), Ignacio Fernández en el mediocampo y es una incógnita si Andrés D'Alessandro estará en condiciones tras la molestia que sintió en el aductor izquierdo y le impidió estar ante Unión por Copa Argentina y Arsenal.

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