Gimnasia y Tiro no puede fallar. Ya no le quedan márgenes de error. Lo reconocen dirigentes, jugadores, cuerpo técnico en la misma medida que el hincha exige. El albo tendrá dos auténticas finales en el Gigante del Norte en tan solo 8 días (el viernes recibe al líder Unión Aconquija y el miércoles 13 a Juventud en el tercer clásico del año) y está obligado a sacar puntaje perfecto para evitar un fracaso anticipado.
Y en ese afán, lo que complican el panorama son las anatomías de jugadores clave, como en el caso de Daniel Ramasco, quien se resintió ayer de su conocida afección en los meniscos y deberá ser seguido de cerca hoy y mañana para saber si podrá ser tenido en cuenta ante el estanciero. Otro es Fernando Labaké, quien se lesionó en el ensayo de fútbol en el isquiotibial de su pierna izquierda y también tiene un “asterisco”.

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