A un poco menos de dos meses para el inicio del próximo Federal A, Gimnasia y Tiro deberá lidiar con los coletazos de otro “campeonato”, aquel que no juegan futbolistas y cuerpos técnicos, pero en el que tienen rol activo los dirigentes, que deben reinventarse, “aggiornarse”, generar recursos y mantener el presupuesto y la expectativas de competencia con una billetera más acotada que la de otros clubes de la categoría, y mucho más aún de estamentos superiores.
La intención sabida es mantener la base del plantel que viene de quedar en el camino en la fase clasificatoria. Y así como ya se marcharon seis jugadores del anterior proceso, en la Vicente López pretenden cuatro refuerzos de jerarquía para lo que viene, fundamentalmente en la faz ofensiva, que quedó anémica en número debido a que Juan Martín Amieva, por ahora, es el único hombre de área con el que dispone el DT José María Bianco.
En relación al atacante neuquino, goleador albo en el último semestre, aunque cuestionado por algunos yerros en el “sprint” final, cuenta con alternativas para perseguir otros horizontes. Lo mismo ocurre con Darío Sand, quien tuvo vidriera tras su gran actuación con Racing, lo que le valió la intención de llevárselo de Gimnasia y Esgrima de Mendoza (ambos, con contrato vigente).
Lo cierto es que al albo, como cada año, le costará retener jugadores y salir a competir con economías más holgadas, más aún cuando se reabra el mercado de pases en la B Nacional.

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