Más allá de lo que pueda depararle el futuro competitivo inmediato en lo futbolístico a Gimnasia y Tiro, los próximos 60 días en calle Vicente López estarán seguramente marcados por una acalorada convulsión interna, en la que estará en juego el futuro de la institución millonaria.
La noción de unidad, de consenso general en pos del bien de Gimnasia y la unificación de criterios -aquella que enarboló la presente conducción de la entidad- hoy parece una utopía lejana, más aún con las diferencias que se fueron alimentando en los últimos meses desde adentro, con las distintas disciplinas, y en función a la reaparición de antiguos dirigentes que volvieron a reaparecer y piden pista con otros proyectos e ideas para el albo.
De cara a la asamblea ordinaria prevista para el 18 de diciembre, que marcará el fin del primer período de gobierno democrático en el club tras los duros años de intervención y fideicomiso, el actual presidente del albo, Marcelo Mentesana, quien al asumir su cargo en 2014 se mostró reticente a afrontar una nueva elección, fue el primero en encender el fuego electoral al confirmar el pasado jueves que se sube a la carrera y redobla la apuesta en busca de un nuevo mandato.
Por otra parte, dejó en claro que no le cerrará las puertas a nadie y que buscará ampliar el espectro con aperturas y diálogos con otros exdirectivos y allegados para unificar las ideas; algo que se pregona mucho desde el discurso, pero que resulta bastante difícil sostener desde la práctica, por los intereses, los egos, las convicciones a veces contrapuestas, más allá de que el objetivo supremo en todos los casos sea el bien de Gimnasia y Tiro, aunque con diferentes doctrinas y posturas.
Mentesana como cabeza de lista presagia el comienzo de una puja por el sillón y el comienzo de la cuenta regresiva que incluirá reuniones del actual presidente con distintas corrientes de opinión vinculadas a Gimnasia y cónclaves entre quienes pretenden un cambio. Producto de eso surgirá una segunda o una tercera posición para “calentar” la contienda electoral y ofrecerle otras opciones a los socios; o, bien, la conformación de una lista única que sea legitimada en asamblea y que anule la posibilidad de comicios, hoy lo menos probable.
Esa segunda opción, aún sin forma, certezas ni nombres definidos, hoy se visualiza en algunos integrantes de la exsubcomisión de fútbol, entre los que sobresalen los hermanos Raúl y Ramiro López, entre otros, quienes aguardan por una reunión clarificadora con Mentesana, aunque también sostienen el discurso de “unidad” como la fórmula indicada para sostener el crecimiento.
Como tercera posición, también sin la fuerza necesaria hoy como para convertirse en una oposición concreta, aparece el nombre de Gustavo Elías, expresidente de Gimnasia en la década del 80, quien en diálogo con este medio manifestó semanas atrás su intención, y criticó duramente a la actual gestión y al manejo del fútbol.

Arrancan las charlas

Los integrantes de lo que hoy se esboza como el primer arco opositor, aunque aún no lo es, del actual presidente y candidato a renovar su mandato aguardan en los próximos días por una reunión con Mentesana para achicar distancias conceptuales y reafirmar la intención de la conformación de la lista única, o no.
“Lo mejor para Gimnasia es que todos nos unamos de verdad. Puede haber elecciones, pero lo más saludable hoy para el club es la unidad, que todos estemos de acuerdo en trabajar para el bien de Gimnasia y que haya gente comprometida en hacerlo. No estamos armando ninguna lista, no queremos tomar ninguna decisión antes de hablar con el presidente del club, reunión que seguramente se concretará en la semana”, se limitó a manifestar Raúl López, exintegrante de la subcomisión de fútbol.
López, junto a otros exdirectivos, viene dialogando con los socios de la institución de calle Vicente López.

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