El friccionado y ríspido clásico del miércoles por la noche con Juventud Antoniana, que dejó abierta la lucha entre los dos equipos salteños de cara a la clasificación y tornó más pareja la reñida Zona D del torneo Federal A (hay un equipo prácticamente clasificado -Unión Aconquija- y los otros cuatro están separados apenas por tres puntos), dejó secuelas en las anatomías de un plantel que no se caracteriza por ser largo ni plagado de variantes, como Gimnasia y Tiro.
La vehemencia con la que se disputó el duelo con el santo dejó al albo con un jugador menos en los minutos finales, con el que no podrá contar el equipo de José María Bianco para las tres finales que le restan por la clasificación (dos partidos de visitante y uno de local, ante el "resucitado" San Lorenzo de Alem). Es que Fernando Labaké, que debió lidiar en todo momento junto a Facundo Vega para frenar a un movedizo y explosivo Gustavo Ibáñez, se cargó de amarillas (llegó a la quinta) antes de ser expulsado a poco del final. Habrá que ver la sanción que le caberá al jugador sanjuanino, que de movida no podrá estar el domingo, en la visita de Gimnasia a Altos Hornos Zapla en Palpalá, a las 16:30, la oportunidad de ganar su primer partido afuera de Salta en lo que va del campeonato.
Pero eso no es todo, porque el compañero de zaga de Labaké y pieza fundamental en la defensa del albo está en duda: el Bocha Rodríguez terminó el clásico con un dolor muy fuerte en una de sus rodillas y de su evolución dependerá su presencia el domingo en el Emilio Fabrizzi.


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