Un final para reivindicar a dos técnicos. Primero y principamente al Chaucha José María Bianco, responsable de la eliminación de Gimnasia y Tiro, pero no más que Amieva o que Ramasco, no fue él quien erró el penal ni dejó a su equipo con diez por un patadón en el partido que había que ganar. Se puede haber equivocado durante el torneo con algún planteo o algún cambio, pero fueron más las veces que acertó. El resto corrió por cuenta de un plantel que no terminó a la altura de las circunstancias.
Bianco debe tener un segundo ciclo completo o una tercera oportunidad si se tiene en cuenta que anteriormente había llegado a mitad de campeonato. Es lo que se exige muchas veces, mantener procesos que a la larga pueden dar sus frutos. Pero, eso sí, el Chaucha debe exigir un mejor plantel que el que ahora tiene que desarmar.
¿El Chaucha Bianco tiene que s...

Bianco fue un tipo de perfil bajo, laburador, su experiencia (y pergaminos) no deja de ser poca cosa. Nunca una palabra de más, no es chicanero ni se presta para la polémica; lo que se necesita en el fútbol salteño, en desmedro de tantos otros DT que pasaron y fueron todo lo contrario, no precisamente por Gimnasia. La dirigencia del albo tiene la palabra, pero también debe acompañar mejor, sobre todo con la inversión, si decide reternerlo.
Víctor Riggio es otro técnico que debe ser reivindicado después de esta definición. Puso lo mejor de su equipo para no regalar nada y para escapar de lo que podía llegar a decirse en Salta. Además, terminó primero con jugadores que acá fueron y son muy resistidos, como Ceballos. Pero el Tano sigue siendo protagonista en donde va.

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