Que el volumen de juego requerido no aparece en la magnitud deseada para este Gimnasia y Tiro en levantada, si bien es un factor no menor es un déficit que se rinde a merced de los números de las últimas fechas, positivos y alentadores en un tramo vital de competencia y a apenas 13 días del clásico con Juventud Antoniana que se jugará el 10 de mayo. La remontada queda cristalizada en las matemáticas: el triunfo sobre Tesorieri y la posterior derrota del santo en Tucumán dejó al equipo de Luis Rueda a solo una victoria para alcanzar a Juventud y quedó como único escolta -hasta que jueguen mañana San Martín y San Jorge-, poniéndole pimienta a la previa del esperado duelo. En el peor de los casos, de vencer el ciruja al expreso, los de la Ciudadela quedarán a una unidad del equipo de Pascutti y relegarán al millonario al tercer lugar. Las tres victorias consecutivas -todas por 1 a 0- también sustentan un cambio en el semblante de un Gimnasia que creció en el juego en un torneo en el que no abunda la regularidad. Los más de 280 min de valla invicta no es solo mérito del arquero Darío Sand, sino también de un equipo que lo respalda de atrás para adelante.
Y si de números se trata, la renovación del crédito de confianza de Leandro Zárate en la red tras 173 minutos sin convertir también contribuye a esta armonía en la Vicente López que esperan que se quede por mucho tiempo.

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