A Gimnasia y Tiro todo le cuesta mucho. El doble. Y con sus limitaciones a cuesta está dando pelea. No se resigna aún cuando la mano le viene torcida, cuando sufre hasta cuando no tiene que hacerlo. Unión Aconquija era una prueba de fuego para el plantel de José María Bianco. Sabía de antemano que si los tres puntos no quedaban en el Gigante del Norte, ese sueño de pelear por el primer ascenso se hacía trizas. Quedaba lejos de su alcance. Y en esta parte del torneo se está viendo la mano del Chaucha. Los diez días que tuvo el entrenador para trabajar con tranquilidad durante el receso debido a las elecciones nacionales, le vino bien al equipo: está más suelto futbolísticamente, mejor en su condición física, y tácticamente mostró argumentos sólidos como para borrar al Estanciero en 80 de los 90 minutos de juego.

Otra vez mostró solidez defensiva, con el Bocha Rodríguez como estandarte, y con Facundo Vega peleando cada pelota como si fuese la última. Otra vez mostró solidez defensiva, con el Bocha Rodríguez como estandarte, y con Facundo Vega peleando cada pelota como si fuese la última.
Tampoco desentonaron atrás el trabajo de Mauricio Ocaño y de Denis Caputto, este último con un gran primer tiempo y un segundo mucho más contenido. Y a tal punto el Bocha dejó su marca que, el lungo Alejandro Toledo, la carta de gol del DT Salvador Mónaco, se tuvo que ir rápido en el complemento por ser absorbido por el defensor, quien no le dejó tocar una pelota.
Lo anticipó. Lo primerió toda la noche. Y se fue con su fastidio al vestuario.

Entre los argumentos futbolístico Fausto Apaza fue su "ilusionista". El volante fue la figura. Mandó siempre por su sector -el derecho-, desniveló cuando se lo propuso, y le dio profundidad a cada ataque de Gimnasia y Tiro. Entre los argumentos futbolístico Fausto Apaza fue su "ilusionista". El volante fue la figura. Mandó siempre por su sector -el derecho-, desniveló cuando se lo propuso, y le dio profundidad a cada ataque de Gimnasia y Tiro.
Raúl Saavedra y Daniel Ramasco -en su vuelta- no desentonaron. Dejaron la piel en cada jugada. Recuperaron y distribuyeron cuando pudieron. También mandaron a las nubes la pelota cuando Unión Aconquija apuró al albo en los últimos minutos. Todavía se espera un poco más de esa zurda exquisita de Pablo Motta. Y mucho más de Hugo Prieto y Diego Bielkiewicz, hoy sus delanteros. Los dos corren, meten y exigen, pero el área les queda lejos. Y ahí está hoy el mayor problema de este albo del Chaucha Bianco. Tuvo 7 situaciones claras. Y sólo convirtió una. Un déficit de efectividad que en este tipo de torneos no se puede dar ventaja.

Y el último punto a destacar es el argumento que encontró Gimnasia y Tiro en la pelota parada para abrir el partido. Antes del juego, el DT Salvador Mónaco, había dicho en Realidad Deportiva: "Tenemos que tener mucho cuidado en las pelotas paradas, Gimnasia las maneja muy bien". Y no le faltó razón. El albo sumó ese argumento indispensable para que cuando un partido "chivo", como el de anoche, si no se abre con la llave del fútbol, se pueda hacer por ese sistema.
Gimnasia y Tiro sabe de sus propias limitaciones, sabe que para dar pelea debe tener otros argumentos en su "baúl" de recursos Gimnasia y Tiro sabe de sus propias limitaciones, sabe que para dar pelea debe tener otros argumentos en su "baúl" de recursos
. Lo puso en marcha el viernes en el Gigante del Norte, ahora le toca aprobar otra materia, quizás la más difícil de este Tetradecagonal, jugar de la misma forma de visitante. Si consigue esto, el albo le dará más de un dolor de cabeza a cualquiera.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia