Lo recibieron como un campeón. Kevin Benavides pisó anoche suelo salteño y apenas llegó se encontró con sus familiares, amigos e incluso con fanáticos que siguieron su paso por el Dakar 2016, donde en su primer año de participación obtuvo un cuarto puesto.
Y eso no fue todo, escoltado por la multitud que fue a recibirlo, primero visitó nuestra redacción de El Tribuno a donde llegó especialmente para agradecer la cobertura y saludar personalmente a quienes estuvieron detrás de ella.
Después siguió hasta el monumento a Güemes, antes de descansar y reencontrarse -por fin- con sus íntimos. "Estoy feliz de estar en mi casa, con mi gente. Pese a que el Dakar fue muy duro, no estoy cansado. Ahora quiero es disfrutar de la familia", comentó.


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