No se la bancó. Antes de irse de vacaciones y después de perder el campeonato ante Lanús, Pablo Guede tuvo una reunión con los dirigentes de San Lorenzo donde les dijo que iba a seguir con la condición de que el plantel se renovara.

La inminente renovación de el Pichi Mercier y una tentadora ¿oferta? de Arabia serían los principales motivos por los cuales el entrenador se alejo de Boedo.
Si bien terminó siendo titular, la relación entre Guede y el Pichi Mercier era tirante. El jugador le había hecho varios desplantes y hasta se había negado a entrenar. Por ese motivo iba al banco o no concentraba para los partidos. Finalmente las partes se acercaron y el conflicto se terminó.
Pero esto es distinto. El técnico consideró que los dirigentes no tuvieron en cuenta sus exigencias a la hora de armar un nuevo equipo y por eso pegó el portazo. Además, en el corto tiempo en el que estuvo, la relación con los referentes se fue deteriorando. No había diálogo ni con el Pipi Romagnoli, ni con Barrientos.

Ahora el ciclón tendrá que buscar entrenador. Además del campeonato, el proyecto a largo plazo, con Libertadores del año próximo incluida, necesita un técnico en serio. ¿Manuel Pellegrini? Un sueño, aunque muchos ven con buenos ojos ofrecerle el cargo a Cousillas, ex arquero de la casa y ayudante del chileno a lo largo de su carrera.

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