Gustavo Balvorín, el eterno goleador de Juventud Antoniana, se acostumbró a convertir en los clásicos frente a Gimnasia y Tiro. El nueve, a pesar de las expresiones en su contra, porque desde hace dos temporadas sigue jugando en el club de la Lerma, porque ya pisa los 40 años y su reticencia muchas veces para hablar con la prensa, estuvo presente en el marcador nuevamente en el Gigante del Norte. "Me toca hacer algo fundamental y vital. Lo más lindo de este deporte son los goles. Así que contento por el triunfo y por el sacrificio que hicieron mis compañeros con un hombre menos", sintetizó Balvorín sobre el gol de la victoria antoniana ante el albo.
Luego la pregunta a Balvorín se explayó si esperaba un inicio así. "Uno siempre espera festejar porque sabíamos que el rival es un clásico y que es difícil. Pero tuvimos la suerte de concretar el gol que hizo que ganáramos el partido", manifestó el goleador.
Para Balvorín esta victoria tiene un aliciente importante. "Siempre es bueno arrancar ganando. No importa el rival, lo importante es lograr un triunfo que te brinda la confianza para trabajar durante la semana. Uno se va a la casa y es otra cosa. Es mi estilo. No te voy a decir que no lo disfruté adentro de la cancha", sostuvo.
En referencia a cómo ve a Juventud de cara lo que viene, manifestó: "Esto recién comienza. Solo el gol fue la diferencia de este partido y falta mucho todavía. Fue duro como todo clásico, en el que no se regala nada. Pero tuvimos la fortuna de conseguir el gol para que Juventud ganara".
Luego pasó a contar cómo fue la conquista en el Gigante. "Se vio en la jugada que Gustavo -Ibáñez- engancha para adentro, sabía que la pelota iba a caer en el primer palo y por eso la fui a buscar en ese sector. Me propuse hacer más de diez goles y esta vez ya comenzamos con uno", se despidió Balvorín.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia