En noviembre de 1990, un chico jujeño nacido en Ledesma 16 años antes y lleno de ilusión viajaba desde la provincia del Norte a la Capital Federal acompañado de un ex futbolista profesional y técnico en Gimnasia y Esgrima de Jujuy y de Central Norte, Roberto Gonzalo, para probarse en River Plate: su nombre era Ariel Arnaldo Ortega.
"Ariel era un delantero lleno de habilidad y guapeza. De físico chico, pero fuerte. No tenía temor a las patadas y encaraba con una gambeta corta, indescifrable. Yo había hablado con el "Pato" (José Omar) Pastoriza para llevarlo a Independiente. Pero Ortega quiso ir a River y no se equivocó", le contó a Télam ahora Gonzalo, de 71 años, uno de los mejores defensores que dio el fútbol marplatense.
"En River hablé con Jorge Busti, excinco de Defensores de Belgrano, que estaba en las inferiores de River. El me dijo que lo llevara cuando estuviera Delem, que era el encargado de todas las divisiones menores. Y cuando el brasileño lo vio, enseguida dio la orden de que se quedara", recordó Gonzalo.
El marplatense remarcó que Ortega "tuvo un trato especial. La comisión hizo viajar al padre desde Jujuy y le dio trabajo en River, lo alojó en un departamento de cuatro ambientes en el residencial barrio de Belgrano y
el pibe a los seis meses era el comentario obligado de mucha gente. Jugaba en Tercera y la hinchada iba dos horas antes para verlo", apuntó el descubridor del "Burrito".
"El padre había jugado en Ledesma y le pegaba fuerte a la pelota. Por eso le decían allá "el Burro Ortega". Ariel, muy pibe, era Orteguita o el Burrito, evocó Roberto Gonzalo, campeón con Talleres de Mar del Plata a los 17 años y luego seleccionado en el fútbol local con apenas 19.
"La anécdota más recordada nos lleva a Daniel Passarella, que siempre protegió a Ariel. En una práctica de Primera contra Tercera en el ´91, Ortega era imparable para Jorge 'Pipa' Higuaín y Juan Amador Sánchez, los centrales titulares, y en una jugada clásica de freno y amague lo golpearon duro", precisó.
Entonces el Kaiser les gritó a sus compañeros "¿qué hacen?, lo van a lastimar", y allí se terminó la historia con el pibe.
Pero Gonzalo tiene "otras medallas". Llevó al zurdo Walter Erviti, también a los 16 años, a Buenos Aires.

¿Quién es el Chato Gonzalo?
Era un defensor de quite y buen cierre, Gonzalo fue considerado el mejor lateral derecho que dio Mar del Plata en medio siglo. Campeón en el ascenso con Deportivo Español en 1966, fue integrante de "La Barredora", equipo de Gimnasia y Esgrima La Plata de 1970 que quedó en la historia, como lo fue el "Lobo" platense antes, en 1962.
En Salta vistió la casaca de Juventud Antoniana a mediados de los 70 y luego fue entrenador de Central Norte.

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