El campeón vigente de Fórmula 1, el inglés Lewis Hamilton, se impuso ayer en el Gran Premio de Austria, luego de superar a Nico Rosberg en la última vuelta de la carrera con una polémica maniobra que provocó la colisión entre ambos y causó daños en el auto del alemán, finalmente fuera del podio.
El británico, que se anotó la tercera victoria en la actual temporada, terminó escoltado por el holandés Max Verstappen (Red Bull) y el finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari) y recibió fuertes abucheos del público austríaco durante la premiación en repudio al desenlace de la competencia en el circuito de Spielberg.
En rigor, Rosberg tuvo mayor responsabilidad en la dramática acción de la segunda curva, pues quiso evitar el adelantamiento de Hamilton, generó el choque de los Mercedes y se llevó la peor parte porque su auto perdió el alerón trasero y quedó relegado de los primeros puestos.
El alemán, que permanece al frente del Campeonato Mundial con 153 puntos, a once de diferencia de su compañero de Mercedes, cruzó la meta en el cuarto lugar con el auto diezmado sobre la pista, lo que motivará un análisis de los comisarios deportivos para determinar si corresponde sanción por exponer a riesgo al resto de los participantes.
"Gané la carrera de una manera justa y limpia", afirmó Hamilton en la conferencia de prensa posterior a su consagración, que se sumó a las conseguidas este año en los Grandes Premios de Mónaco y Canadá.
"Creo que Nico cometió un error en la segunda curva, tenía problemas con los frenos, chocamos pero por suerte pude terminar. Hice una muy buena carrera, a veces se tratan de este tipo de batallas. Yo estoy aquí para ganar", afirmó el defensor del título.

El segundo roce

El primero ocurrió el pasado 15 de mayo en Barcelona cuando terminaron ambos fuera de carrera por otra maniobra imprudente y le sirvieron la victoria a Verstappen.
En aquella oportunidad, el inglés había partido desde la 'pole position' pero fue superado por el alemán y en su intento de recuperar el liderazgo, a la altura de la tercera curva, embistió a su compañero, pisó el césped, perdió el control de su auto y arrastró a Rosberg fuera de pista.
Hamilton se lamentó luego por la reacción del público austríaco, afectivamente más cercano a Rosberg. "No se siente bien, en especial porque creo que este es uno de los países más bonitos que he visitado. Tener ese sentimiento y recibir la respuesta de hoy no es lo mejor, pero lo perdono", declaró.

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