La derrota con sabor a victoria de Luis Angel Firpo ante el estadounidense Jack Dempsey ocurrida hace 93 años dio origen a que el 14 de septiembre se celebre en Argentina el 'Dí­a del Boxeador', en homenaje al célebre "Toro Salvaje de Las Pampas, el primer púgil nacional en disputar un tí­tulo del mundo.
El 14 de septiembre de 1923 unas 80.000 personas colmaron el Polo Grounds de Nueva York y millones de argentinos que acompañaban la retransmisión del combate por radio "a galena" , siguieron las alternativas de los dos rounds más impresionantes de la historia del boxeo.
Jack Dempsey, quien aparecí­a como el indestructible campeón de peso completo, hizo honor a su favoritismo y derribó al valiente argentino en siete oportunidades en el primer asalto, en el cual él también puso rodilla en "tierra".
Por esta gesta y por ser el Toro el primer argentino en pelear por una corona, este miércoles en Argentina se conmemorará el Dí­a del Boxeador.
Sobre el final de ese increí­ble asalto, del que solamente se puede dar crédito gracias a la pelí­cula que todaví­a se conserva, un derechazo mitad golpe mitad empellón del bonaerense se estrelló en la mandí­bula de Dempsey, quien cayó fuera del ring.
La pluma de un periodista del New York Times que se insertó en los glúteos del campeón lo hizo reaccionar y lo devolvió al ring en menos de diez segundos, aunque los argentinos crearon el mito sobre que Dempsey estuvo más de 20 fuera del cuadrado.
Muchos porteños apostados frente a la puerta del viejo edificio del diario La Prensa, en la porteña avenida de Mayo, festejaron anticipadamente la victoria, pero luego las noticias sobre el segundo round destrozaron los sueños de tener al primer campeón mundial de boxeo argentino.
En esa vuelta "El Matador de Manassa" salió decidido a terminar el pleito y lo hizo con dos caí­das -producto de sendos ganchos de izquierda-, la última de ellas definitiva.
No obstante el revés, Firpo quedó en la historia por su bravura y por ser el protagonista principal de una imagen que recorrió el mundo, en la cual aparece contemplando como el gran Dempsey caí­a fuera del ensogado.
En Buenos Aires, desde 1892, el boxeo estaba prohibido oficialmente y, ante la trascendencia que originó la actuación de Firpo y por la presión popular que el hecho ocasionó, este deporte fue aceptado el 3 de febrero de 1924 como práctica legal en la ciudad.
La Federación Argentina de Box (FAB) habí­a sido creada el 23 e marzo de 1920, pero el pugilismo se practicaba en el resto del territorio nacional hasta su aceptación en la ciudad de Buenos Aires.

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