Los hinchas se portaron bien en el Martearena, más allá de que cuando el grupo denominado la Leal, cuando ingresó para ocupar la tribuna norte, recibió los insultos de la barra que lleva el nombre de la Número Uno y que se ubicó en la popular sur.
Durante la semana el presidente José Pepe Muratore armó un pacto de no agresión, incluso los barras se llegaron hasta el complejo de El Tribuno para manifestar este pacto de desterrar la violencia en las canchas de fútbol y que se deberá respetar cada vez que el equipo que dirige el Beto Pascutti se presente a jugar de local en el estadio mundialista, pero ese clima hostil entre ambos bandos también cobra notoriedad en diferentes puntos de la ciudad.
Unos 7000 hinchas alentaron a Juventud en el Martearena, frente a San Jorge.
Aparentemente, la interna no terminó y no hay colaboración de los propios hinchas para frenar esta barbarie, según comentaron algunos testigos porque el sábado por la noche, por la calle Acevedo, otra vez se encontraron y se desafiaron a pelear, por lo que los vecinos del lugar tuvieron que llamar a Infantería para que ponga fin a las rencillas.
Entonces, el "mensaje de paz" que tanto pregona la dirigencia con José Pepe Muratore a la cabeza debe ser interpretado para que también se cumpla tanto adentro como afuera de los estadios de fútbol, durante los días previos.

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