La Federación Checa de Fútbol (FACR) suspendió ayer a dos árbitros (Marek Pilny y Jiri Jech), quienes el miércoles pasado aparecieron ebrios durante el partido por el campeonato nacional que enfrentó al FK Pribram contra el Slavia de Praga.
El Slavia ganó el encuentro por 3-1 y se mantiene quinto en el campeonato, mientras que el Pribram está en el fondo de la tabla y corre riesgo de perder la categoría.
Pero el resultado y trámite del partido no fue lo que llamó la atención, sino el lamentable espectáculo que brindaron dos de los encargados de impartir justicia durante un partido de fútbol.
Según la FACR, el cuarto árbitro Marek Pilny y el juez asistente reserva Jiri Jech podrían perder sus licencias y enfrentarse a una dura sanción disciplinaria.
"Pilny estaba visiblemente borracho desde el inicio del encuentro", dijo la federación de república checa en un comunicado oficial.
"Pilny tuvo que luchar para mantener el equilibrio en la banda, se cayó y a veces corrió con el juez de línea, imitando sus movimientos".
Esta cómica situación provocó que el comentarista televisivo dijese que el cuarto árbitro era más entretenido que el partido que comentaba.

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"A los 10 minutos, tuvo que ser retirado por la fuerza por un guardaespaldas y en el entretiempo del partido, Marek Pilny abandonó el vestuario y ya no regresó", continuó el comunicado de la La Federación Checa de Fútbol.
En el caso de Jech, éste "también estaba bajo la influencia del alcohol y, según parece, hasta orinó durante el partido".
El presidente de la FACR Miroslav Pelta precisó que ambos árbitros quedan apartados hasta el final de la temporada, a la espera de las sanciones, y no tuvo piedad a la hora de hablar del asunto: "No estaban alegres, estaban borrachos. Han dejado de existir para nosotros".

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