Ayer por la mañana Javier Rossi y Emiliano Mayola, jugadores de Deportivo Morón, fueron amenazados con armas de fuego por miembros de la barra brava. El apriete llegó pocas horas después de que el plantel le reclamara públicamente a la dirigencia el pago de una deuda que mantienen con todos los futbolistas.
En la jornada de hoy, una nueva mala noticia sacudió a Morón. Rossi, goleador del equipo, decidió abandonar la institución atemorizado por las amenazas que sufrió.
El delantero se fue del club asegurando que quiere resguardar su integridad y la de su familia.
El plantel entrenó hoy con custodia policial del Grupo de Apoyo Departamental y luego el gobierno bonaerense suspendió el partido que Morón iba a jugar ante Acassuso el domingo próximo por el torneo de Primera B Metropolitana.
"Si querían lograr que Rossi se vaya, lo lograron: Rossi se va", anunció entre lágrimas en una entrevista con Pacífico TV el autor de los dos goles con los que Morón derrotó 2-1 a Colegiales el
último martes.
Al experimentado delantero le apuntaron con un arma de fuego tras el entrenamiento de ayer y hasta lo obligaron a arrodillarse, luego de que reclamara públicamente por los tres meses de sueldo que el club le adeuda, no sólo al plantel, sino a todos sus empleados.
"No puede ser que una persona vaya a laburar y no tenga la mínima protección. Por eso suspendimos el partido Acassuso - Morón", destacó el titular de la APREVIDE, Juan Manuel Lugones.
Aún quebrado por el miedo, el futbolista dijo hoy no poder creer que "por reclamar lo que a uno le corresponde" se haya llegado a tal punto de violencia. "Jamás en la vida pensé pasar una cosa así, y llegar al extremo de tener terror de que me pase algo a mí o a mi familia", manifestó en una entrevista con TyC Sports.
En el partido con Colegiales los jugadores iban a desplegar una bandera alusiva a la deuda que la institución tiene con ellos, aunque desistieron de hacerlo tras un diálogo con la dirigencia.
Tras la victoria, cantaron dentro del vestuario contra la comisión directiva, y a la mañana siguiente se dio el violento episodio.
Finalmente, señaló que hoy tendrá una reunión con gente de Futbolistas Argentinos Agremiados para tratar su desvinculación del club. "Mi situación no da para más. Mi cabeza no está como para entrenar. Estas cosas suceden a menudo como si nada y es triste, porque uno lo único que hace es jugar al fútbol. No quiero hablar, no tengo ganas de hablar más", sostuvo Rossi.
El presidente de Morón, Pablo Sauro, acusó hoy que "hay un trasfondo político" en lo que pasó, ya que el club está "a días de una elección" y justo amenazaron al goleador del equipo, quien había sido "la figura del último partido", cuando habían logrado quedar a cuatro puntos de la cima de la tabla y un día en el que "habían pagado" parte de lo que adeudaban.
El club hoy permanecía cerrado y hasta recibió una visita de empleados de Edenor, quienes pensaban cortar el suministro de energía eléctrica, pero directivos dialogaron con ellos y lograron evitarlo.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia