Santiagueño, goleador, carismático y polémico, así fue José "Cacho" Luñiz en los 10 años que le tocó jugar en Salta vistiendo las camisetas de Juventud Antoniana y Central Norte. Anécdotas y logros deportivos de un gran personaje que tuvo el fútbol salteño. "Tengo 66 años y todavía sigo siendo el mismo loco de hace cuarenta años atrás. Siempre seré un agradecido del fútbol".
"Tengo 66 años y todavía sigo siendo el mismo loco de hace cuarenta años atrás. Siempre seré un agradecido del fútbol".

¿Cómo fueron tus inicios?
Arranqué en Central Córdoba de Santiago del Estero pero nunca hice inferiores, debuté en Primera a los 19 años. Jugamos un Regional y don Roberto Santillán era el técnico de Juventud, me ve y me lleva.

¿Ni te imaginabas que ibas a llegar lejos con el fútbol?
Había rendido Abogacía, ni me imaginaba que iba a hacer más con el fútbol. Jugué en Juventud, Central Norte, Colón, Tigre, Gimnasia de La Plata, Zapla, entre otros. En 1971 la revista El Gráfico eligió el gol que le hice a River como el mejor del año, además fui goleador del Nacional 71 con Alfredo Obertti y ambos terminamos con diez goles ese campeonato.

Juventud Antoniana fue tu gran salto al fútbol nacional...
Por su puesto, por Juventud me pude mostrar al fútbol grande. Pero por Central Norte, donde jugué el Nacional 1976, fue que Colón de Santa Fe decide comprarme. Ese año hicimos un gran torneo, le hice goles a Huracán de Comodoro Rivadavia, Argentinos Juniors y Colón, que después me llevó. En Santa Fe hice más de setenta goles, conformamos una buena dupla con Di Meola y tuve de compañero a un gran amigo, Ricardo Aniceto Roldán. Yo saltaba muy bien a cabecear, si hoy fuera jugador estaría jugando en Inglaterra.

¿Eras bueno para las piñas?
Era calentón y lo sigo siendo, una vez por la calle Esteco, en Salta, me pongo a discutir con un muchacho. Nos trenzamos y yo para estar más cómodo, me sacó el Rolex y se lo di a uno que estaba mirando. Olvidate, era un Rolex, apenas lo recibió salió corriendo. Con más bronca peleé. Otra vez, le ganamos la clasificación a Juventud, yo jugaba en Central Norte y cuando salimos de la cancha de Gimnasia unos changos tiran unas piedras, me bajé del colectivo y entre cuatro me tuvieron que agarrar para que suelte a uno de ellos.

¿En Salta dejaste muchos amigos y compañeros?
Uno de los jugadores que más admiré es Pablo de las Mercedes Cárdenas, uno de los mejores defensores que vi en la vida.
Motoneta Gómez era un fenómeno del fútbol, no se daba cuenta de lo que era, tenía una velocidad y un físico privilegiado. Con Rubén Costello, los muchachos de Central Norte siempre fueron geniales.

¿Seguís al fútbol salteño?
Todos los días entro a internet y todavía sigo sin entender cómo una provincia tan futbolera como Salta no tiene un equipo en Primera, me da bronca.

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