Nacido en Orán hace 68 años, José Arturo Ferreyra, más conocido como el Chato, dejó su sello en la historia del fútbol salteño como uno de los grandes laterales que vio estas tierras durante la década del sesenta y del setenta.
A punto de jubilarse, Ferreyra recordó su llegada a Salta, hace ya 50 años, sus inicios en Gimnasia y Tiro y también los cuatro torneos Nacionales que participó con Juventud Antoniana.

¿Cómo fueron sus primeros años en el fútbol?
Vine muy joven desde Orán, en el año 1965 me fue a buscar Gimnasia y Tiro. Tenía 18 años; fueron varios dirigentes y el Profesor Cajal Vaca. Yo no conocía Salta y justo el día que llegué era el aniversario de su fundación, fue como un nuevo mundo para mí.

¿Cómo fue su adaptación a este fútbol?
Me probaron. Jugaban Gimnasia y Deportivo Español en reserva y jugué con el carné de otro muchacho pero nunca se enteraron. Hice un buen partido y los dirigentes me inscribieron, llegué como jugador libre pero me inicié en el Club Pizarro.

¿Le tocó debutar rápido en primera?
Venía mal la primera y yo entrenaba en cuarta. Gregorio Zamora era el técnico de Gimnasia y le dijo a Cajal Vaca que me iba a precisar para el partido de primera, jugué de titular frente a Mitre, fui figura en ese partido. Me fue tan bien en esa época que llegué a jugar para el Seleccionado de Salta. Jugué del 65 al 73 en Gimnasia. Pero en el 68 Juventud ya quería que juegue para ellos, pero recién pude recalar en el santo en el 69.

¿Recuerda algún equipo que lo haya marcado?
En Gimnasia me tocó jugar con grandes jugadores, pero sin lugar a dudas en los nacionales con Juventud jugábamos con grandes equipos. Salíamos casi de memoria con Iñíguez, Ferreyra, Laguna, Cárdenas y Pachao o Giménez; Coronel, Pichichu Colque, Ochaizpur, Crespo, Motoneta Gómez, Luñiz y Lezcano. Para mí fue uno de los mejores equipos en los que jugué, hicimos un buen Torneo Nacional. Jugamos en el Monumental de River y la gente nos aplaudió, perdimos 2 a 1 pero teníamos un equipazo.


Es un agradecido del fútbol entonces.
Gimnasia y Tiro me dio todo, hasta señora. A mi mujer la conocí en el club, Alicia Sabelli, ella era una de las mejores jugadoras de básquet de Salta. Mis hijos también jugaron en Gimnasia, pero en las divisiones inferiores.
Para mí el mejor club, lejos, es Gimnasia y Tiro, sobre todo en lo institucional. En mi época tenía muy buenos dirigentes.

¿Hasta qué edad jugó?, ¿y a qué se dedicó luego?
Cuando en Juventud me dieron el pase me sentí muy mal, estuve bajoneado y había pensado en dejar el fútbol, pero me vinieron a buscar dirigentes de Sportivo El Carril, me convencieron y me retiré jugando en el Valle de Lerma en los 80, fui técnico y jugador en ese equipo. Después tuve experiencia como técnico en Comercio y fui formador en Gimnasia. Entre otros de Daniel Ramasco, Mauricio y Mariano Chanetton, Lucas Laggini.
Ahora trabajo en la administración pública, estoy a punto de jubilarme, pero la gente, sobe toda los mayores, aún me recuerdan por el fútbol y eso es algo gratificante después de tantos años.

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