Después de dos años en Austria donde aprendió mucho, y también dejó una marca, Juan Iñigo regresó a la Argentina y confirmó a El Tribuno que en el próximo año se quedará por decisión propia. ¿En Salta? "Es difícil", dijo.
Entre otros logros con el Post SV de Viena, el técnico salteño fue subcampeón de Europa con las mujeres y también tuvo una gran labor en caballeros, pero Checo es una persona muy apegada a su familia y por eso armó las valijas, aunque dijo: "Agradecí el ofrecimiento y la puerta está abierta para volver a Viena".
Sus inicios en la disciplina fue a los 14 años en el ya desaparecido club Gauchos, en el que siempre recuerda: "Con el abono de los caballos hacíamos conos y muchas veces íbamos a dedo o en bici cuando podíamos subir a todos".
Ahora, el salteño cree que la decisión no es dar un paso atrás porque la disciplina en el país está bien posicionada.
"El hockey a nivel femenino en Argentina es de lo mejor del mundo y me gusta la idea de trabajar acá. Además, nunca me fui para salvarme económicamente o por 'chapear' que estoy afuera. Estar en el exterior no te hace ser mejor, lo que pasa es que en Salta nunca tuve un proyecto serio", remarcó.
Pese a no decirlo, el técnico intuyó que en la provincia no se lo reconoce, mientras que en otros países es respetado y tiene ofertas laborales.
"Me resulta irónico que me llamen de afuera y no de acá", respondió ante la consulta de este matutino.
"Tanto en Austria como en Nueva Zelanda (estuvo ahí en 2011) son muy respetuosos de los proyectos, de las formas de trabajo. El dirigente cumple su rol y el entrenador se dedica a trabajar. En cuanto al entrenamiento, la tecnología es impresionante", dijo.
Su vida en Europa, según aseguró, no fue tan diferente a la que siempre llevó. "Lo que pasa es que soy muy salteño, pero reitero lo del respeto porque allá el argentino es muy respetado por las selecciones", dijo.
A nivel local, en cambio, percibió que "a diferencia de Salta, Tucumán está avanzando mucho. Creo que hay cosas que debería haber, otras políticas... Por ejemplo: Popeye es el mejor club de todos, fue campeón once veces seguidas, pero se debería generar un torneo de más paridad".
"Además de tener un gran equipo, las chicas espinacas marcan mucho la diferencia al jugar siempre en agua, mientras que los otros equipos lo hacen en arena. Hay ideas buenas, pero tendrían que sostenerlas en todos los clubes", agregó.

Su futuro, lejos

Evidentemente Iñigo no analiza la posibilidad de quedarse en la provincia que lo formó, y no se moverá del territorio nacional en la próxima temporada. "Ahora estoy evaluando las propuestas. Trabajar en Salta es difícil así que estoy viendo las posibilidades que hay en Buenos Aires o en otra provincia", señaló.
"Más adelante sí me gustaría volver. Siempre estuve abierto a aportar mi granito de arena. Hago clínicas en Jujuy y en Santiago del Estero", cerró el exentrenador de Popeye y Jockey, entre otros clubes.

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