Cuando se echa por tierra la ilusión de la gente es un golpe muy duro, difícil de tolerar y del que cuesta sobreponerse. Esos rostros desencajados en las tribunas del estadio Padre Martearena, luego del empate de Juventud Antoniana, frente a San Lorenzo de Catamarca, en un gol y que significó la eliminación del santo del Federal A, porque los catamarqueños ganaron en el partido de ida por 1 a 0, mostró una cruda realidad y con un proceso que desembocó en un rotundo fracaso por donde se lo mire.
Más de uno saldrá a defender lo indefendible. Se dirá que recién ahora se sale decir las cosas que antes se las tendría que haber marcado. Pero en el juego de las palabras, el presente representa lo que los jugadores van ofreciendo partido por partido y así el equipo va estableciendo un pulso. Juventud, de la mano del Beto Pascutti, quien aceptó otra vez el reto de dirigirlo, incorporando jugadores que supieron vestir las camisetas de equipo de Primera División, arrancó como para alcanzar lo que en su momento se disfrazó de un ascenso con letras mayúscula.
Fue todo muy falso porque mientras se le ganó a equipos de "media tinta" se sacó el pecho hasta el hartazgo, vanagloriándose de la clasificación anticipada al tetradecogonal y es, en esta instancia del torneo, en la que se tenía que demostrar prestancia y jerarquía. Y resultó todo lo contrario. En vez de que el envión permitiera un juego más sólido y motivador, aparecieron las flaquezas.
Allí, se topó con otra falla entre los integrantes del plantel con jugadores de una edad avanzada y el trajín que se fue presentando (los viajes al sur de país por más que se haya realizado en avión) comenzó a pasar factura.
A este desgaste en un plantel con tanta experiencia, las expulsiones generaron otro desajuste que mermó la producción del juego en conjunto, que se acentuó y se reflejaron en el propio campo de juego del Martearena.
Con poca credibilidad, Juventud apostó a los play-offs. Fue como una crónica de una muerte anunciada. La ida de Pascutti sembró un cimbronazo fuerte. Por más que el Tano Riggio, que con los catamarqueños y la vuelta con Las Parejas, solo dirigió tres partidos y no tiene nada que ver, haya puesto lo mejor para enderezar el rumbo, no alcanzó, porque mientras los demás equipos que sortearon las etapas crecieron en orden y entrega, como lo demostró ayer San Lorenzo de Catamarca, Juventud terminó hundiendose en el abismo. Y es hora de que los responsables hagan mea culpa.

  • El último gol de la temporada para Juventud lo hizo Ibañez
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  • La síntesis:

JUVENTUD 1 SAN LORENZO (A) 1
M. Maino (5) P. Lencina (6)
A. Bellone (4) M. Vera (5)
G. Stang (5) F. Falco (6)
J. P. Cárdenas (5) M. Bouvier (6)
R. Gorostegui (5) J. Rivera (5)
N. Aguirre (4) L. Rojas (7)
H. López (6) G. Gómez 5)
M. Ceballos (4) M. Azcurra (6)
R. Gómez (5) C. Aldonate (6)
G. Ibáñez (6) N. Ibáñez (5)
G. Balvorín (5) D. Romero (6)

DT: V. Riggio DT: H. Corbalán

Goles PT: 36' F. Falco (SL). ST: 20' G. Ibáñez (JA).
Cambios ST: inicio, C. Montiglio (5) por A. Bellone (JA), 13' M. Mendoza (5) por M. Azcurra (SL), 14' J. Quinteros (5) por N. Aguirre (JA), 19' D. Carrasco por L. Rojas (SL), 24' G. Pajón por C. Al donate (SL), 36' G. Pérez Ta rifa por M. Ceballos (JA).

Jornada: Partido revancha
Estadio: Padre Martearena
Árbitro: Pablo Echavarría (6)

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