Juventud Antoniana hoy es el mundo de los contrastes. Por un lado, el presente futbolístico del equipo conducido por Alberto Pascutti es el mejor en años, lejos; el equipo hace historia con su campaña y su récord y sus números no resisten demasiados análisis ni posturas encontradas: es el mejor equipo del torneo Federal A, el más goleador, el de menor registro de goles en contra, obtuvo diez triunfos de once partidos y le sacó una decena de puntos al segundo.
A esto hay poco para agregarle, sin contar que el rendimiento se solidifica a base de entendimiento y que sus jugadores ya se comprenden de memoria, como si jugarían desde hace varias temporadas juntos.
Pero este presente de fantasía, este vergel florecido de armonía futbolística, parece ser demasiado para el "mundo" Juventud. El momento de tensión que se vive del alambrado para afuera empaña, en parte, este momento futbolístico. La mancha de la violencia, de los que quieren vivir a costa del club sin importar los perjuicios económicos y deportivos que ésto podría acarrearle, los que viven de la extorsión y las revueltas, son los que hoy están dando la nota y se están nutriendo de mayor protagonismo que los jugadores, los artífices de la buena campaña.
Mientras en el santo hay tensión e incertidumbre de cara al encuentro del domingo con Altos Hornos Zapla (se jugará a las 16:30 en el estadio Martearena y sin público visitante), a raíz de la amenaza que recibió el presidente José Muratore, la agresión al utilero Walter Paz en Tucumán, y la advertencia de un sector de la barra (una facción de la Número Uno) de suspender el partido ante el merengue en medida de protesta contra el derecho de admisión que se sigue aplicando en las canchas salteñas, enrarecen el clima de cara al partido.
Y mientras del alambrado para afuera todo es tensión; de la línea de cal para adentro todo es remanso, tranquilidad y el panorama es claro. Pascutti, en este sentido, ya tiene decidido quién será el reemplazante de Héctor López (llegó a las cinco amarillas ante San Jorge). Y el santiagueño Julio Marchant les ganó la pulseada a los hombres del club Gustavo Ortiz y Oscar Domínguez. De esta forma, el ex Boca conformará la pareja de volantes centrales el domingo junto a Matías Ceballos. El resto, no se toca; tendencia que el técnico sigue manteniendo partido tras partido.
El estratega bonaerense, que sumó al plantel superior a cinco juveniles para comenzar a darles el rodaje que prometió al comienzo de la temporada, paró en la práctica matutina de hoy a los once que serán de la partida ante Zapla: Mariano Maino; Agustín Bellone, Gastón Stang, Juan Pablo Cárdenas y Raúl Gorostegui; César Montiglio, Marchant, Ceballos y Ricardo Gómez; Gustavo Ibáñez y Gustavo Balvorín.

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