El conductor oficial del rally Dakar, Mariano Iannaccone, ya lo había dicho en la previa, mientras la gente se acercaba a la rampa: "tengan en cuenta a un debutante que la rompe, se llama Kevin Benavides y es nuestro, porque es argentino, es salteño". Sus palabras se interrumpieron por calurosos aplausos de quienes esperaban el arribo de los pilotos.
Minutos después, a las 11.15, el cordobés Lucas Zaffi, en cuatriciclos, abrió el telón de la competencia tras su paso con el número 298. Segundos más tarde lo siguió el resto de su categoría, para cerca de las 12 darle lugar a las motos. Antes de eso, el conductor del evento solo se detuvo un rato a charlar con los hermanos Alejandro y Marcos Patronelli, quienes agradecieron la presencia de sus fanáticos y prometieron dejar todo en la carrera.
Los vehículos de dos ruedas captaron la atención de toda la gente y mientras avanzaban, los presentes los despedían con saludos y gritos pese al intenso calor.
Casi nadie se movió del lugar a las 12.43, hora en que apareció Kevin Benavides, el piloto salteño que hacía su debut en el Dakar y fue Iannaccone, quien en lugar de presentarlo y dejar que avance, lo llamó: "vení Kevin, vení para acá así la gente te conoce", dijo y siguió: "¿se acuerdan que les hablé de él? es una de las promesas. Ténganlo en cuenta" y le pasó el micrófono. Un poco tímido, como lo es en la intimidad, Kevin atinó a responder: "estoy muy feliz de estar acá, es algo que soñé toda mi vida".
Otra vez la respuesta de la gente fue notable y el salteño agradeció con los brazos en alto. Luego bajó y se dirigió a los alrededores de Tecnópolis, para luego trasladarse a Arrecifes, el punto de partida hacia Rosario, en el día 1, mientras en la feria tecnológica siguen avanzando los vehículos y en los stand ofrecen todo tipo de entretenimientos para que la gente pase una jornada diferente.

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