El límite de la resistencia de los pilotos del Dakar 2016 será llevado a un nivel más alto en la jornada de este jueves, cuando se comience a correr la etapa 5 que va de Jujuy a Uyuni, en Bolivia.
El desafío se trasladará a tierras bolivianas a la que por primera vez llegarán todas las categorías, donde tendrán que recorrer un total de 642 kilómetros que incluye una especial de 327 kilómetros. Todo esto en un territorio que estará a 4.600 metros sobre el nivel del mar, un escenario propenso para el apunamiento de varios corredores que no tomen precauciones.
Kevin Benavides se refirió a esta dificultad que se le agrega a estas etapas, teniendo en cuenta que la de ayer tuvo 3.500 metros sobre el nivel del mar. "Pese a la altura, no sentí fuertes dolores de cabeza, pero entiendo que mañana (por hoy), en Uyuni y a 4.600 va a ser más duro", indicó el salteño cuando terminó de correr en Jujuy.
Kevin llega a esta nueva etapa con el segundo puesto en la clasificación general, a 4 minutos y 26 segundos del líder Paulo Goncalves.

  • Mucho enlace, poca acción
Esta octava edición sudamericana del Dakar estuvo signada por el agua y la organización que tuvo que acortar los últimos dos especiales y cancelar el primero entre Rosario y Villa Carlos Paz.
Mucho enlace y poca acción es el balance que mantiene a los competidores con una sensación de impotencia, en una competición en la que creían que nada los iba a detener en su paso.
Es que hasta ahora, las motos y los quads solo pudieron cumplimentar 555 de los 1.002 kilómetros de especial proyectados, mientras que los coches, 558, y camiones, 498 de los 1.093 estipulados.

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