Si Marcelo Tinelli hará una mejor gestión, revolucionará el fútbol argentino, acabará con la violencia y traerá transparencia, no lo sabe nadie. Pero en algo estamos seguros la mayoría: el fútbol de nuestro país necesita un cambio, pese a la incertidumbre preelectoral. Y algo ya está cambiando, pero se necesita mucho más. La AFA volverá a tener una elección luego de 24 años y eso dice bastante. Nunca más un monarca. Basta de "olfas", de miedo a represalias, de sospechosos negociados, pero aún no hay una verdadera participación federal.
Todos se llenan la boca hablando de "federalismo" y las Ligas del interior, por ejemplo, tienen asignados solo 10 de los 75 votos. ¿Por qué no pueden votar las 300 ligas de todo el país? ¿Por qué no pueden votar los clubes de esas ligas? Serían más de 3.000 sufragios. ¿Por qué no?
Esta es una marca que dejó el desaparecido Julio Grondona, asemejada a un país divido otrora por federales y unitarios. Así lo sentía Grondona cuando defendió el subsidio a los clubes de Buenos Aires, los de la B Metro, por sobre los del interior, del Federal A, diciendo: "Ellos fueron socios fundadores de la AFA".
Sí, dirán que hay muchas provincias representadas en la asamblea de esta tarde pero se trata de clubes consolidados y que juegan en la Primera División o B Nacional. Y también votan los de la B Metropolitana, casi todos, mientras que del Federal A, por ejemplo, que tiene la misma jerarquía, solo tendrá dos representantes. ¿Eso es federalismo? ¿Acaso la AFA es solo de los clubes grandes, medianos o pequeños de Buenos Aires y alrededores?. Boca y River son los colosos, no hay dudas de ello, pero los clubes del interior, ¿no merecen un mismo trato, al menos, en ocasiones puntuales? Clubes que, en muchos casos, son convocantes y llevan miles de personas a los estadios en distintos puntos del país. Eso también tiene que cambiar.

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