Hay algo que ningún hincha en el mundo se banca: que sus jugadores no dejen todo por la camiseta. Se puede jugar bien, mal, regular. Ganar o perder, pero nunca dejar de lado la actitud. Esta no se negocia por nada en el mundo. Exigen que cada pelota como se trabe como si fuese la última. Cada partido como una final.
Dicen que el hombre es el único capaz de tropezar con la misma piedra dos veces, y José María Bianco, DT de Gimnasia y Tiro, ya lo hizo en varias oportunidades, teniendo siempre como primera opción para intentar algo distinto o diferente a Nicolás Gianni. El volante, desde que llegó a Salta, se mostró siempre parejo, en el mismo nivel: bajísimo. No juega. No corre. Es poco participativo. Y cada vez que la pelota pasa por sus pies, generalmente termina en un mal pase o la pierde.

Claro que Ganni no es el único responsable de la derrota ante Defensores de Belgrano de Villa Ramall, estamos lejos de pensar en ello, pero sí afirmamos que el mediocampista es unos de los peores refuerzos y máxima decepciones en este Federal A, teniendo en cuenta con los antecedentes con el cual llegaba al albo. Y sin dudas es una de las equivocaciones en cuanto a contrataciones por parte de los dirigentes. Nunca demostró el por qué Gimnasia y Tiro se fijó en él. Tampoco se entiende como Bianco siempre apuesta por él.

Uno imagina la bronca que deben sentir el Bocha Rodríguez, Facundo Vega (anoche fue a trabar una pelota con la cabeza estando caído en el piso), Daniel Ramasco, Raúl Saavedra, Fausto Apaza, los cuales dejaron la piel en cada pelota en el Gigante, y deben "bancar" a un compañero que está a su lado camina la cancha, no se tira nunca al piso, y hasta juega con cierta displicencia. Como si nada le importa.
Y los hinchas se lo hicieron saber en el Gigante. El Bocha, a pesar de la derrota, se llevó una gran ovación, en contrapartida, Gianni se llevó todos los insultos por su forma de encarar un partido que para todos era una final.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia