Cambió la camiseta y los botines por un casco y un traje deportivo. El Camp Nou por un pintoresco escenario en Montserrat, Cataluña. Y se animó. Neymar fue copiloto del bicampeón de Rally Sebastiaen Ogier.

Acostumbrado a esquivar defensores, el delantero se subió a un Volkswagen Polo R WRC con el piloto francés y dejó en el camino varias curvas del trayecto montañoso. Quedó claro que Neymar, de 22 años, nació para jugar al fútbol y no para estar arriba de un auto. A la estrella del equipo de Dunga le costó leer las indicaciones ante tanta velocidad y pareció sufrir en algunos momentos de mucha adrenalina.

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