Una cadena de corrupción, errores y negociados en una AFA en decadencia y sin rumbo. La designación de Claudio Úbeda al frente del Sub-20 no muestra ningún cambio.
"Limpiaron" 44 proyectos de seleccionadores, algunos de reconocidos técnicos, para volver a la "dedocracia" que caracterizó al exmandamás Julio Grondona durante 35 años.
Y Úbeda demostró que el silencio no puede taparse. "Mac Allister no tiene nada que ver en mi elección", dijo cuando fue designado, pero ayer quedó demostrado que hay intereses en juego, entre ellos, el propio hijo del secretario de Deportes de la Nación. "Me dijo que en la elección primó mucho la parte humana y el conocimiento como entrenador y que en algunos puntos estaba por encima lo humano", resaltó, pero lo cierto es que como DT no ganó nada. En 2007 asumió como director técnico de Huracán. Estuvo 10 meses. En 2012 fue ayudante de Alfio Basile en Racing. En 2014 dirigió Deportes Magallanes de Chile y después de 11 partidos sin ganar, renunció. En enero de este año volvió a Racing para ser el DT de la reserva del club. Su vitrina como DT está vacía.
El problema que esta designación demuestra cómo es la AFA. Un reciente informe señala que la AFA no cumple ni siquiera con las normas electorales que pide la FIFA. Es una de las asociaciones menos democrática entre las 211 federaciones que integran la FIFA. Solo vota el 2,5% de sus afiliados.
Por eso, elecciones sin un triunfador, denuncias por malversación de fondos, negociados paralelos, interventores puestos a dedo son las causantes de la actual mediocridad del fútbol argentino, que no cesa.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial



Comentá esta noticia