Fabio "la Mole" Moli es uno de los referentes del boxeo argentino. También tiene su pasado televisivo a partir de sus participaciones en la pantalla con Marcelo Tinelli. Pero muchos desconocen la pasión que lo une por cuatro generaciones al ciclismo.
La Mole participará en la Etapa Argentina del Tour de Francia que se correrá del 18 al 20 de septiembre entre Salta y Jujuy. Ayer visitó nuestra redacción para hablar del ciclismo, la carrera, el boxeo y hasta de su paso por Showmatch.

¿Cómo desarrollaste tu pasión por el ciclismo?
Nosotros somos una familia de ciclistas. Mi abuelo fue ciclista, mi viejo fue ciclista, mi hermano y yo también corrimos un tiempo, cuando éramos pendejos. Me acuerdo de todas las carreras, de la primera que largué hasta la última, me acuerdo todo. Pero yo no servía "ni pa' bosta", no servía para nada. Mi viejo cuando se metía en algo era muy constante y entrenamos cinco años hasta que un día en el parque Sarmiento me agarró a la bici, me la tiró y me dijo: "Andá a laburar, vos no servís para esto".

¿Fue duro ese momento?
Mantener a los dos no era fácil y ¿quién dejó? El que no servía, que era yo. Mi hermano pasó a ser mi ídolo, lo seguía en todas las carreras. Yo era el aguatero, si se le pinchaba un tubo (rueda) lo parchábamos, lo descosíamos y lo cosíamos otra vez porque no había plata para comprar tubos. En los hoteles dormía solo él en la habitación y mi vieja. Mi viejo y yo dormíamos en la cúpula de una pick-up modelo 85. Mi hermano fue muy respetado en el tema de la bici y carreras tiene miles ganadas

¿Y cómo te llegó el boxeo?
Los dos deportes que mi viejo amaba eran el ciclismo y el boxeo. Él me decía: "Hay que poner los huevos solos acá, mi amigo". Si me preguntan cómo se relacionan el boxeo y el ciclismo es que hay que poner los huevos solos. En el ciclismo, si te quedas te morís, si en el boxeo te quedas un poquito te cagan a trompadas. Al margen de todo eso, como vinimos de una familia de ciclistas yo no sé cómo explicar cómo amo la bici, no tengo palabras, lo llevo en la sangre.

¿Tus hijos te pidieron hacer boxeo?
Tengo cinco hijos y todos me plantearon que querían boxear y yo no los dejé. Les dije no porque el boxeo es un deporte muy duro y para eso hay que tener hambre. Ellos no sufrieron nada, no conocen la miseria y yo les dije: "Para qué mierda se van a hacer golpear si ya me hice cagar yo, con qué necesidad van a pelear ustedes". Así que uno siguió con el fútbol, las chicas nada que ver con el tema del deporte. Y una tarde, viendo el Tour de Francia cuando todavía corría Lance, Armstrong, se me acercó el más chico y me dijo "papi yo quiero ser ciclista", y yo le dije "me estás jodiendo culiao". Se me puso la piel de gallina porque amamos tanto este deporte desde muy chicos.

Y ahora se les viene la Etapa Argentina...
La vamos a correr. Al principio tenía miedo porque decía "el Tour". Cuando veo que hay una contrarreloj de 28 km y otra de 130 km le dije a mi hijo "para qué vamos a ir, vamos a gastar plata al pedo", resignándome. Después me contacté con los organizadores para ver cómo era el tema y me comentaron que no era para tenerle miedo. Es un carrera como el Tour de Francia, pero donde pueden participar profesionales o tipos como yo con mi hijo. Eso es lo bueno de la carrera. Puede participar el tío, la abuela, el primo, el vecino, es para toda la familia.

Antes dijiste que tus hijos no sufrían, ¿pasaste muchas necesidades de chico?
Son vidas totalmente distintas. Antes si querías una bici o un par de botines tenías que ir a laburar. Los viejos de antes no te daban todo por darte, tenías que salir a laburar. No es como ahora que si te piden un teléfono se lo comprás. Vos tenés que laburar para tener tus cosas. Cuando yo me metí en el tema del boxeo no todo fue lindo; arranque de menor a mayor, hacía dedo para entrenar con viento o lluvia, hasta que me puede comprar mi primer Falcon.

Y cuando tenías todo para dar, ¿cómo te sentías?
Me sentía muy contento. En esa etapa de mi vida estaba metido en el tema de la joda y medio que te descarrilás. Si yo en el tiempo del boxeo hubiera tenido la mentalidad que tengo ahora, hoy en día estaría económicamente excelente. Y después Diosito me dio otra oportunidad cuando me llamó Marcelo Tinelli. Era una cosa que no te imaginás; sí me imaginaba ser campeón argentino y sudamericano. Todo lo que vino después fue suerte.

Además, te fue bien...
Gane el Bailando en el 2010, perdí cerca de la final en el 2011 y gané el Cantando en 2012. Este año estaba convocado para estar en Tinelli, pero el loco me corrió a la mierda a último momento. Nos habían convocados con Coki Ramírez. Teníamos las coreografías del disco y la cumbia listas y cuando llegó el momento de la famosa foto de las parejas me bajaron. Nunca me plantearon un tema específico de por qué me bajaron. Las cosas pasan porque tienen que pasar.

¿Te quedaste con algún rencor?
Son etapas en la vida. Esa fue mi etapa. Esos tres años los aproveché bien y no tengo nada en contra de Tinelli. Varías veces se lo agradecí, pero yo a quien más tengo que agradecer es a mi mánager. Fue la visión de él y él pechó para estar ahí. Pero no tengo rencor, no le debo nada y él no me debe nada a mí. Fue el momento justo.

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