En cuanto a espectáculo futbolístico, desde hace un tiempo que el estadio Padre Martearena no lucía como anoche. Fue una fiesta que la gente misma se encargó de poner color y calor, en una noche donde hubo mayoría por parte de la parcialidad albiceleste que copó todos los lugares que se le asignó.
Pero los simpatizantes canallas también mostraron su repertorio y la popular sur como parte de la preferencial y la plateas vivaron a los cuatro vientos, más aún cuando el árbitro Federico Beligoy marcó el final del enfrentamiento con el equipo racinguista y festejaron a más no poder un triunfo merecido.
Es que muchos, aun no siendo hinchas de Racing y Rosario Central, no faltaron a la cita que se congregó con el interés que despertó la programación de un partido semifinal por la Copa Argentina, con dos equipos protagonistas en los torneos organizados por la AFA. Un fuerte que acaparó la atención de los amantes del fútbol no solo de Salta, sino también de los futboleros de las provincias vecina y la región. Y, así, quedó demostrado con ese marco espectacular que presentó el Martearena
Lo que quedó en claro es que la convocatoria tiene que ser de primer nivel para que el público responda. Entonces, cuando aparece un entretenimiento de altura el ciudadano desde la tribuna se asocia y exige que los jugadores se brinden por sus colores para satisfacer y devolver, aunque el fútbol haya aparecido a cuenta gotas, por lo menos, con ganas, ese gran respaldo.

Chacho, enojado
Chacho Coudet se quejó de todo en Salta. Habló mal de la sede, se molestó por el mal estado del campo de juego del estadio Martearena (y con razón) y dijo que prefirió y pidió jugar en San Juan. Luego denuncio: "Si Boca va a elegir cancha, horario, dónde jugar, si no le van a expulsar jugadores y a nosotros sí; si somos los boludos de la película porque hay elecciones en Boca, entonces que lo digan. Las cosas tienen que ser parejas cuando se definen los campeonatos".

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