La competencia del Dakar 2016 tuvo el domingo su jornada de descanso, motivo por el cual cientos de salteños y turistas de diferentes partes del mundo decidieron llegar hasta las instalaciones del Centro de Convenciones para ver de cerca todo el escenario que rodea a la competencia de rally más exigente del planeta.
Desilusionados un poco por no poder ingresar al sector donde se encontraban los autos de la competencia junto con los pilotos, el público llegó desde temprano y soportó el intenso calor con tal de poder tomar una foto, aunque sea de lejos, de los autos.
Ginés Ferreyra (62) vive en Chile y es la sexta vez que visita el país motivado por esta competencia. "Soy de La Calera, un pueblito que está a 120 kilómetros de Santiago y con orgullo puedo decir que vine a todas las ediciones del Dakar porque soy un apasionado de este rally". A bordo de una camioneta Ford F 250, modelo 65, acondicionada para viajes largos, Ginés acompaña desde el inicio el recorrido del Dakar. "Estuve en Buenos Aires y desde esa provincia vengo siguiendo a los autos. Tengo algunos problemas con el motor por lo que no puedo ir a más de 75 kilómetros por hora", explicó. Con el karma de tener que viajar a baja velocidad, se las ingenia para no perderse nada. "Salgo con mucho tiempo de anticipación porque si un auto sale antes, no lo puedo alcanzar más". Lamentó que el Dakar no haya pasado por Chile este año, pero no pierde las esperanzas para el 2017.
Por su parte Yair Herrera llegó desde Santa Cruz, Bolivia, junto con su novia para vivir toda la pasión del Dakar. Admirador de su compatriota, el "Chavo" Salvatierra, lamentó no poder ver de cerca los autos. "Es una pena que los vehículos estén tan lejos. Nos hubiese gustado poder ver de cerca tanto a los autos como a los pilotos, pero igualmente disfruto de todo lo que ofrece el Dakar", finalizó. Vendedores ambulantes, tiendas oficiales y un escenario que ofreció la oportunidad de disfrutar de bandas locales como Los Izkierdos de la Cueva, Mi Karma González y David Leiva, entre otros, llenaron de color y música los alrededores del predio ubicado en zona sur. Mientras el público bailaba al ritmo de una zamba interpretada por Los Izkierdos de la Cueva, Pablo Lemos (37) junto a su sobrino Benjamín (3) trataban de ver algunos de los autos que descansaban en el vivac. "Soy un admirador de Carlos Sainz porque siempre me gustaron los autos, pero también debo decir que sigo de cerca todo lo que hace Kevin Benavides, que hasta ahora tuvo un excelente desempeño. Es una lástima que los autos estén ubicados tan lejos del público", remarcó. A su vez Marisol Mejías, salteña apasionada por los fierros, que vive en Buenos Aires, aprovechó la visita a su tierra natal para poder ver el Dakar. "Estuve junto a mi marido siguiendo la competencia cuando pasó por Arrecifes y justo yo tenía un viaje programado a Salta, así que aproveché para venir a ver el Dakar porque me gustan mucho las motos", recalcó, y agregó que su objetivo es "sacarle una foto a su hijo con Kevin Benavides".

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