Más allá de que el resultado no fue el esperado para los hinchas mitrenses, la esperanza de conseguir la hazaña ante el cuervo tucumano llevó a cada uno de ellos al estadio Martearena para presenciar la segunda final, donde se encargaron de pintar de rojo y amarillo la popular sur.
Tampoco hay que dejar afuera al público proveniente del sur tucumano, que se llegaron al estadio mundialista en una caravana de diez colectivos y coparon la popular norte ante la expectativa del ascenso del cuervo de Concepción.
La conjunción de estos dos públicos brindaron un marco acorde para la final entre Mitre y el cuervo tucumano, contabilizando alrededor de 4.500 personas.
Además, hay que destacar que a pesar del antagonismo entre salteños y tucumanos, las cosas se desarrollaron con total normalidad y la gente dio la nota por su excelente comportamiento, y no al revés como suele suceder.
Al final, cuando ya estaba decidido que Mitre se quedaría una temporada más en el Federal B, el público del ciclón aplaudió a los jugadores tucumanos cuando dieron la vuelta olímpica y los mismos les respondieron con las palmas en alto, en un verdadero gesto de caballerosidad deportiva. Algo que sin dudas es difícil de ver en la actualidad.

Recibimiento de campeón

Al sonar el pitido final del encuentro, las lágrimas comenzaron a caer en los rostros de los jugadores de Mitre. Quienes dejaron todo en la cancha, y estuvieron cerca de la hazaña, pero no les alcanzó para aguarle la fiesta a los tucumanos.
Sin embargo, este esfuerzo fue reconocido de inmediato por su gente, que los ovacionó por la batalla que dieron en el estadio Martearena.
Además, un remanente de personas esperó en la salida de los vestuarios para aplaudir uno por uno a estos gladiadores que se quedaron en la puerta del ascenso e hicieron emocionar a Aniceto Roldán.
Pero lo más fuerte de la jornada se vivió en las inmediaciones del estadio Pascual Soler en Villa Mitre, donde parte de la barriada y los hinchas que fueron a la cancha esperaron el colectivo de los jugadores y les agradecieron por hacerle vivir algo tan histórico como una final por el ascenso.
La avenida Venezuela, donde está situado el acceso principal a la cancha de Mitre, se tiñó de amarillo y rojo en honor al equipo que los hizo ilusionar estos últimos meses. Y si bien el conjunto mitrense no pudo coronar su actuación en el Federal B con el tan ansiado ascenso, tampoco hay que dejar de lado la excelente campaña que llevaron adelante con valores locales.
Así cerró Mitre su tercera temporada en el certamen, con la desazón de haber quedado en la puerta. Aunque el fútbol da revanchas y el ciclón podrá comenzar a construir la suya en unos meses.

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