Piñas vienen y piñas van, ese es el presente que acompaña a los hinchas al equipo de Juventud Antoniana y que dirige el Beto Pascutti. Pero los incidentes que otra vez se registraron en la tribuna sur del estadio Padre Martearena, el viernes por la noche, contrastan con la excelente campaña que viene cumpliendo el santo en la zona 4 del Federal A, que con el triunfo frente Unión Aconquija por 1 a 0 finalizó como el mejor de todos la primera rueda de la fase clasificatoria y se perfila como uno de los candidatos a pelear, luego en la fase siguiente del torneo, el ascenso directo a la B Nacional.
Nuevamente los incidentes opacaron el ajustado triunfo del once antoniano frente a un duro rival como los catamarqueños. Parece que no hay forma de parar a estos inadaptados porque, por más que las autoridades de la Secretaría de Seguridad hayan dispuesto, enérgicamente, aplicar el derecho de admisión, los problemas son de nunca acabar.
Primero, la dirigencia de Juventud, ante la interna que se desató entre los grupos denominados la Leal y la Número Uno, decidió ubicarlos, en cada partido por el Federal A, en tribunas separadas en el estadio Martearena. Así la Leal, por orden de la Policía, se tiene que dirigir siempre a la tribuna norte, mientras que a la Número Uno le fue asignada la tribuna sur. Y, precisamente, en este sector a los 20 minutos de la etapa final del encuentro con Aconquija, el viernes pasado, se armó la trifulca entre los bandos que antes eran amigos y ahora se desconocen y vaya a saber por qué. Ante la mirada de los plateístas, de los que estuvieron en la preferencial, quienes a viva voz reprocharon el mal ejemplo y la falta de la sana convivencia entre los propios hinchas que otra vez dejaron a la institución en una situación realmente muy mal parada, puesto que el Consejo Federal, desde aquellos disturbios que se produjeron en Palpalá, lo sigue a Juventud con el mayor celo, aunque dependerá del informe del árbitro, puesto que las acciones continuaron en el campo de juego como si nada hubiera ocurrido.
Algo también falló en este operativo porque en el grupo de la Leal apareció un bandera y también una bengala, elementos prohibidos en el ingre so.
Así está el panorama en Juventud, con jugadores que en la cancha se rompen enteros para lograr el objetivo que todos anhelan, y un grupo de personas que debe entender con raciocinio que las actitudes violentas solo perjudican volvieron a dar la nota.

Antecedentes

Desde un tiempo a esta parte, la interna entre los hinchas de Juventud se tornó en moneda corrien te.

En 2014
1 de junio

En el Fray Honorato Pistoia, en un partido por el Anual y en clásico con Central Norte, los hinchas de Juventud, La Leal y la Número Uno, se desafiaron a pelear.

2015
28 de marzo

Hubo un pacto de no agresión entre los grupos denominados La Leal y La Número Uno, que llevó adelante el propio presidente de Juventud, José "Pepe" Muratore.

2015
5 de abril

En el partido que Juventud disputó frente a Zapla, en Palpalá, los hinchas antonianos también protagonizaron serios incidentes por la interna y con la Policía local.

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