El sueño de los hinchas de Central Norte deberá esperar unos días más para convertirse en realidad. Finalmente se confirmó que el cuervo no jugará en el Dr. Luis Güemes, el sábado, frente a Sportivo Guzmán de Tucumán. Y muchas preguntas quedaron sin respuestas. ¿Por qué no se habilitó el estadio? La dirigencia no cumplió con limpiar el terreno y terminar otras refacciones que exigieron Bomberos.
¿No estaba todo en condiciones, según los dirigentes? Evidentemente no y eran conscientes de ello. El deseo era evidente, eso es indiscutible, pero la realidad decía otra cosa y los dirigentes la ocultaron hasta último momento. Se prestaron para el circo que se montó en base a la ilusión de la gente.
Al hablar de obras no se pone en tela de juicio el gran esfuerzo que hicieron muchos hinchas y socios para reacondicionar las instalaciones. Esas personas demostraron un amor incondicional por el club.
Todo lo contrario fue la imagen que dejaron algunos directivos, incluido el titular del club, Héctor De Francesco, quien sabía que los tiempos no daban para terminar de limpiar y arreglar el reducto cuer vo.
Claro, podrán decir que ya lo habían advertido, que hicieron todo lo que estuvo a su alcance para lograrlo, pero jamás aceptarán que desde principio de semana o, para no ir tan lejos, desde el martes pasado cuando enviaron la notificación a Bomberos requiriendo una nueva inspección, restaban muchos detalles.
No se discute que Central Norte volverá a jugar en su cancha, pero la actitud de su presidente de mantener el interrogante hasta último momento dejó mucho que desear.
Aquí los únicos perjudicados por el silencio de De Francesco fueron los hinchas, los mismos que hicieron largas filas en el club para asociarse y tener la posibilidad de estar presente en la tan ansiada vuelta a casa. Vuelta que recién se concretaría el 2 de octubre.
Puntualmente, en cuanto a las obras que restan terminar, Carlos Oliver, el ministro de Seguridad, en diálogo con El Tribuno, explicó las razones por las que no iba a ser habilitado el estadio cuervo, incluso antes de que De Francesco lo reconociera públicamente: “Faltan hacer cosas, ya le informaron a la dirigencia, fuimos con gente especializada, se hicieron observaciones nuevamente y se las plantee al presidente de Central Norte. Iban a trabajar hoy toda la tarde (por ayer) pero les dije que era complicado, había muchos restos de escombros, algunas instalaciones eléctricas con cables colgando, y debían retirar unos caños que estaban flojos en una de las tribunas”, expresó.
Luego el funcionario agregó: “Por apurarse salen mal las cosas, están ansiosos, se los entiende, pero nuestra función es dar seguridad”.
La dirigencia seguramente no quiso avisar que el estadio no iba a ser habilitado para no entorpecer la captación de socios, que durante los últimos días aumentó considerablemente. Esos socios que, ahora, deberán mantener sus cuotas al día para conservar el derecho de estar presente el día de la vuelta a casa, frente a Almirante Brown de Lules, dentro de dos semanas.

para tener en cuenta

1- La dirigencia de Central Norte sostiene que se cumplió con todos los pagos que se debían del torneo pasado. Al parecer se olvidaron del PF Víctor Cuéllar, a quien se le adeuda un mes de salario.

2- La habilitación del estadio cuervo no llegó, por lo que Central Norte debió trasladar el partido frente a Sportivo Guzmán de Tucumán para el sábado a las 21 en el Martearena, por la octava fecha.

3- El DT cuervo realizaría dos variantes en el once titular y Central formaría con: Rodríguez; Ayejes, Armella, Urueña, Priotti; Guzmán, Fernández, Galarza, Cáceres; Ceballos; Reyes.

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