La Policía Federal incautó pirotecnia y huesos de perro de juguete a la barra brava de Vélez Sársfield, que tenía previsto tirárselos a los jugadores en la previa del partido que el equipo de Liniers disputó ante Defensa y Justicia.
Los huesos, de cuero y que se utilizan para dárselos a los perros para que jueguen, tenían como objetivo criticar el desempeño futbolístico del equipo dirigido por Omar de Felippe.
Sin embargo, el enojo no sólo está destinado a los jugadores, sino también a una parte de la dirigencia que encabeza Raúl Gámez.
En las horas previas al partido aparecieron dos pasacalles en las inmediaciones del estadio "José Amalfitani", uno contra Gámez y otro destinado a Carlos Maceira, jefe de prensa del club.
"Gámez basta de hablar de la AFA, pensa en Vélez", se podía leer en el pasacalles destinado al titular de la institución.

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