Una previa del encuentro al rojo vivo. Espionaje, violencia extrema, cambios tácticos y hasta la muerte de la madre de uno de los técnicos, muestran una semifinal de la Copa Sudamericana de alto voltaje.
Por un lado, el técnico de Boca, Rodolfo Arruabarrena, trabajó ayer en Casa Amarilla a puertas cerradas, ante la fuerte sospecha de que entre los "curiosos" podría haber infiltrados haciendo trabajo de espionaje. De esta manera el Vasco mantiene sus dudas para el duelo de mañana sobre quién reemplazará al lesionado "Burrito" Martínez, si será José Fuenzalida o Federico Carrizo, aunque en la lista también se suma Gigliotti.
Pero lo cierto es que los que ya están concentrados son Orión; Marín, Forlín, Díaz, Colazo; Meli, Erbes, Gago; Calleri y Chávez.
entrenamiento boca.jpg

Por parte de River, Gallardo, quien debió ausentarse obligadamente por la muerte de su madre, haría solo dos cambios. En la delantera está en un 99% asegurado en retorno del uruguayo Rodrigo Mora, que se recuperó de la infección abdominal que padeció la semana pasada y le privó de estar en el partido de ida en La Bombonera. De esta manera volverá a ser parte de la peligrosa dupla con Teo Gutiérrez y vuelve al banco Giovanni Simeone.
gallardo.jpg

Y el otro cambio es la salida de defensor Jonathan Maidana, quien sufrió una distensión en el isquiotibial izquierdo. Su lugar será ocupado por Germán Pezzella.
De esta manera, el once titular que pararía el "Muñeco" en el Monumental estaría compuesto por Marcelo Barovero, Gabriel Mercado, Germán Pezzella, Ramiro Funes Mori, Leonel Vangioni; Carlos Sánchez, Leonardo Ponzio, Ariel Rojas; Leonardo Pisculichi; Rodrigo Mora y Teófilo Gutiérrez.
Con ambos equipos en plena preparación, el clásico promete ser un partidazo cargado de tensión, a lo que se suma la advertencia del árbitro Germán Delfino. "Si alguien mete un planchazo al minuto, lo voy a echar. El mejor árbitro es el que acierta", aclaró.
River violencia

Pero ayer la nota violenta la dieron otra vez los barras. Dos facciones de la barra brava de River se enfrentaron por la tarde en la confitería del club por las entradas para mañana. Hubo tres heridos con armas blancas, entre ellos el líder de la barra oficial. Participaron unos 100 hinchas y, como siempre, no hubo detenidos.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia