¡Play ball! El béisbol salteño, además de ser el deporte que más títulos le dio a la provincia, tuvo una interesante propuesta en el reciente torneo Apertura 2015: en promocionales juegan peloteros de cuatro décadas diferentes y cuya cantidad de conjuntos duplica a los que compiten en primera.
Cachorros y Popeye presentaron dos equipos cada uno, Atléticos, Fox, Cerveceros y los recientes Bravos también forman parte de una divisional pareja y bastante competitiva.
La explicación es lógica si es que se tiene en cuenta que los jugadores que salen de pre-juniors saltan directamente a una categoría anterior a la de mayor jerarquía.
Sin embargo, los jóvenes no son los únicos responsables de la cantidad de conjuntos, sino que además cuentan con beisbolistas que superan los 40 años.
Muchos de ellos regresaron a esta disciplina después de varios años de inactividad, y en el caso de Bravos no solo volvieron sus deportistas, sino que también lo hizo el equipo de zona sur que había desaparecido hace casi dos décadas atrás.
El campeonato arrancó la semana pasada y si bien la segunda fecha casi en su totalidad se suspendió por completo debido a las lluvias, ya se disputaron encuentros de gran nivel.
Además de los tradicionales estadios de Cachorros y Popeye, hace un tiempo funciona en zona norte el diamante de Fox y los recientemente inaugurados de Atléticos y el que está en el Parque del Bicentenario, aunque sus condiciones están lejos de ser las mejores.
Referentes del béisbol salteño dialogaron con El Tribuno sobre la llamativa cantidad de equipos que presenta una y otra categoría y coincidieron en que los 120 jugadores que disputan la promocional no solo están por debajo del nivel de primera, sino que además tienen la posibilidad de abarcar practicantes casi todas las edades.
Con respecto a las diferencias con la categoría superior, indicaron que la mayor se encuentra en un nivel semiprofesional con beisbolistas del seleccionado nacional y, en casos puntuales, que también juegan en las principales ligas del exterior, como es el caso de Mauro Schiavoni, en Mannheim Tornados (de Alemania), y Ezequiel Cufré, integrante del Grosseto, el último campeón italiano.
En promocional, los jugadores que tienen hasta 18 años (y no hayan formado parte de los seleccionados sub-21 o mayor), pueden jugar tanto en esa divisional como en primera.
El caso puntual de Atléticos es un claro ejemplo: muchos jóvenes participan en las dos categorías superiores y el nivel es tan diferente que en la "promo" son los últimos campeones y rivales a vencer para el resto, mientras que en primera presentan el plantel menos competitivo en comparación a los espinacas y Cachorros.


Ellos opinaron:

Manuel “Lito” Pérez (Presidente de la Liga Salteña de Béisbol): “De los ocho equipos, la mitad va a divertirse. Yo juego en uno de los equipos y no entrenamos, solo nos juntamos a jugar. Está bueno que se sumen jugadores y también equipos, como el caso de Bravos que también sumó chicos de infantiles, cuya categoría es adónde realmente apuntamos para seguir creciendo”.

Javier Macció (Presidente de Atléticos): “En la promocional hay gente que se está sumando por el nuevo rumbo de la Liga Salteña y le dieron un crecimiento al béisbol. Al no haber categoría juniors, los chicos tienen que pasar directo a la ‘promo’ y el vacío que hay solo se llena con el trabajo de las inferiores. En Atléticos formamos Los Enanitos Verdes, justamente con ese fin”.

César Cruz (Jugador de Cachorros): “Es una categoría que busca ser más competitiva de lo que es. Con la cantidad de equipos y jugadores talentosos que retornaron a la práctica del béisbol, se va a lograr. Los jugadores de primera disponen de tiempo para perfeccionarse, mientras que en promo nos ajustamos a otras responsabilidades que tenemos”.

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