Falta en ataque, amarilla al delantero y expulsión por haber llegado a la segunda amonestación. "¡Noo! ¡No! No fue así...", protestas de todos lados. El árbitro se vale de sus asistentes y uno de ellos lo persuade de cambiar su decisión. ¡Que vuelva el que salió expulsado! Y deja sin efecto el penal que había cobrado. "¡Pero por qué si ya lo cobró!", el reclamo es ahora del otro lado.
El árbitro quedó en el ojo de la tormenta. Al parecer, uno de los asistentes se valió de la repetición televisiva para darle su opinión al juez principal. Hoy por hoy esto está prohibido pero, ¿hasta cuándo lo estará? ¿Hasta qué punto perjudica al "folclore" del fútbol? ¿No es, acaso, más justo recurrir a la ayuda de la tecnología para impartir justicia?
La FIFA se mantiene reacia a implementar completamente la tecnología en los partidos de fútbol; a pesar de que en el último tiempo hubo un gran avance: la implementación del sistema Goalcontrol que elimina los "goles fantasmas". Esto se utiliza desde el 2012 en el Mundial de Clubes, luego en el 2013 en la Premier League, en la última Copa Confederaciones y en el Mundial. La aceptación de este sistema fue generalizada y se aplicó luego de una de las injusticias más grandes de los últimos tiempos cuando, en el Mundial 2010, no se convalidó el gol de Lampard, en los octavos de final entre Inglaterra y Alemania. Ahora bien, ¿cuánto cuesta esta tecnología? La implementación de las 14 cámaras de alta velocidad en el campo de juego con el sistema Goalcontrol cuesta alrededor de 160 mil dólares. Por lo que implicaría una inversión demasiada alta para los treinta clubes que compiten hoy en primera división; o para la AFA, en el caso que esta inversión sea absorbida por ella.
En Europa, en tanto, recurrieron a otra alternativa. Desde 2010 la Europa League, la Supercopa de Europa y la Liga de Campeones cuentan con la presencia de seis árbitros en cada partido, dos de los cuales se ubican detrás de la línea de meta para ayudar al árbitro a marcar goles o despejar dudas sobre las acciones que ocurran en el área. Es una opción que no le quita el famoso "folclore" al fútbol, que tiene que ver con que los errores arbitrales también forman parte del juego.
En el último tiempo en el fútbol argentino se suscitaron situaciones que generan polémica y dejan expuestos a los árbitros. Sin ir más lejos se pueden mencionar algunos errores en la última fecha: el asistente de Delfino, supuestamente, se valió de la televisión para emitir su opinión en el duelo Vélez-Arsenal; y en otro partido Mauro Vigliano tuvo doble error por no cobrar una posición adelantada ni tampoco un claro penal a favor de Newell's.
Hoy comienza una nueva fecha y el debate sigue latente. Muchos, en pleno siglo XXI, piden a gritos que la tecnología ayude a los árbitros. Otros se resisten. Es que es un cambio que implica, en muchos casos, miedo a perder la esencia del fútbol, o a que el árbitro perdiese su función. Pero si se aplica en justa medida, en jugadas puntuales y sin necesidad de detener el juego contantemente, si los equipos cuentan con una cantidad limitada para recurrir a las repeticiones, podría llegar a ser una gran ayuda para el árbitro. Vivimos inmersos en la tecnología, ¿por qué no podría estar en el fútbol?

A favor, en Alentandooo

Los usuarios de nuestro sitio web www.alentando .com compartieron su opinión acerca de la implementación de la tecnología en el fútbol.
Más de cien votantes participaron de la encuesta, de cuales más del cincuenta y seis por ciento (56%) coincidieron en que ya es hora de que se recurra a la tecnología para aclarar jugadas en el fútbol. Casi el treinta por ciento (30%) de los encuestados aseguraron que la implementación de la tecnología tendría que ser solo para jugadas puntuales. Y una minoría (16%) asegura que la tecnología no debería intervenir en el juego para no perder la esencia.

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