A los emblemas en el fútbol pocos los recuerdan, muy poco, casi nada. La mayoría pasa desapercibida luego de cumplir su ciclo como jugador. Tal es el caso de Juan "Panza" Mamaní, exdefensor de Juventud, que llegó al club de la Lerma en el año 87, de San Antonio, y conformó aquel equipo de los 44 partidos invictos y jugó una eliminatoria de ida y vuelta con Laferrere y en el que el santo quedó fuera de carrera para ascender al Nacional B. "Panza" Mamaní, cuando dejó de jugar integró los cuerpos técnicos de Juan de la Cruz Kairuz y Pablo Agustín Comelles, cuando ambos entrenadores ascendieron de categoría con el santo en el 96 y 98, respectivamente. El exjugador contó estas vivencias a El Tribuno en un extensa entrevista.

¿A qué edad llegaste a Juventud?
A los 32 años. Fue en el 87, porque primeramente jugué en Central Norte en el año 85. Un jugador grande por la edad.

Aquella vez no pudiste integrar ese equipo de Central Norte que clasificó a la B Nacional en el 86.
Lo que pasa es que me fui de Central Norte porque había llegado a este club a préstamo de San Antonio y tuve que volver a la villa porque habíamos quedado afuera del Torneo del Interior. En Central me tocó jugar con Zurita, el Negro Aguero, el Chachín Barrios y quedamos afuera. Y en el 87 Paco Mosquera me llevó a Juventud.

¿Sos hincha de Juventud?
Siempre fui hincha de Juventud. Lo iba a ver cuando jugaba el Negro Laguna, Pablo de las Mercedes Cárdenas, el Colorado Albornoz, el Chato Ferreyra, nunca me olvido de esa defensa. Iñiguez en el arco. Por eso es que yo siempre anhelaba jugar en este club. Fue el momento justo porque cuando se lesionó uno de los que jugaban de tres me pusieron en ese puesto y no me sacaron más, aunque en San Antonio ocupaba la posición de central.

Justo llegó Juan Kairuz.
Kairuz llegó en el 88. Jugué todas esas campaña en los años 88 y 89 y el Torneo del Interior. Ese año ascendió Atlético Rafaela. Recuerdo que nos tocó jugar contra Laferrere, tendríamos que haberle marcado un par de goles más, pero no se dio.

¿Te acordás de cómo se generó el clima de la revancha en la cancha de Laferrere?
Cuando llegamos al estadio de Laferrere no había un solo policía y estaban un montón de mechudos (SIC), muchachos de cabellos largos que nos esperaban y era la hinchada. Nos amenazaron y nos decían de todo. Cuando entramos al vestuario había leyendas con inscripciones en contra de Juventud. Me dolió en el alma la actuación del referí porque a lo 5' expulsó a Aniceto Roldán y el 5 nuestro era el cerebro del equipo. Aguantamos, aguantamos y vino el gol de ellos y no lo pudimos dar vuelta porque estaba todo en contra. Fue muy triste volver de allá sin clasificación.

¿Y la carrera de DT?
Estuve un tiempo con Aniceto Roldán en Juventud como ayudante de campo. Y cuando Aniceto se fue quedé a cargo de la primera local y salimos campeón con esta división. Allí, donde promoví a Pablito Cárdenas, con 16 años, y a Cristian Alfaro. A Alfaro lo vi jugar en un cancha y le dije si no quería ir a Juventud. Hablamos con la madre por el horario de la escuela y Alfaro se inscribió como jugador de Juventud.

Fue cuando llegaron jugadores de la talla de Valdiviezo (José), Iturrieta (Raúl) y el Pichi Velarde.
Hay una foto de cuando me hice cargo del equipo y están Valdiviezo, Iturrieta, Velarde, el Mono Campos y qué jugadores porque me apoyaron bastante. Recuerdo que una vez Valdiviezo no quería jugar no sé por qué motivo. Hablé con los dirigentes para decirle que al arquero lo quería como sea. Ahí comenzó a gestarse el armado del equipo para obtener el ascenso en el año 96 con Kairuz a la cabeza. En una primera fase le ganamos a Desamparados con los juveniles del club. Cuando descendimos con Kairuz de la B Nacional, se produjo la llegada de Pablo Agustín Comelles con Piozzi (Armando), una experiencia inédita y satisfactoria porque el equipo volvió a ascender. Logros que a uno le llena de orgullo.

¿Fue una linda experiencia?
Tengo la satisfacción de haber trabajado también con el profe Ragusa (Salvador), quien fijó su forma de trabajo en línea por línea. Trabajé con Pistola Vázquez, que hace mucho hincapié en los movimientos de los delanteros. De todos aprendí algo. Ahora estoy a cargo del equipo de Libertad, con el cual ya clasificamos al decagonal final del Anual.

¿En qué cambio el fútbol?
La velocidad es lo que marca las diferencias en estos tiempos, con volantes que son unos cohetes para avanzar hasta campo contrario. En la aplicación de diferentes planteos táctico entre líneas, con diagonales por adentro. Los marcadores que abren los sistemas defensivos por sorpresa, el juego con pelota detenida también cumple un rol esencial para sacar provecho y ganar los partidos.

¿Cómo ves al actual Juventud?
Con muchas posibilidades de llegar. Si se mantiene el orden en todo sentido, con ese estilo que le caracterizó en la primera ronda, agregando un poco más de audacia para imponer autoridad en una instancia decisiva en el torneo, se podrá coronar con éxito esta campaña.

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