Fernando Labaké, uno de los flamantes refuerzos de Gimnasia y Tiro, quien viene de lograr el ascenso a la B Nacional con Juventud Universitaria de San Luis, se refirió en diálogo con Alentandooo al bajón de Gimnasia ante Zapla, a lo que se viene para el albo en los próximos cuatro meses y opinó sobre cuáles son, a su juicio y según su experiencia personal, las claves para subir de categoría, la materia que tanto se le viene negando al albo. “Que hoy esté defendiendo una camiseta importante como la de Gimnasia implica que vine haciendo bien las cosas y eso me motiva el doble. Arrancamos bien con una idea de juego, pero contra Zapla nos jugó en contra el cansancio psicológico y el desgaste mental, afrontamos tres clásicos en diez días y eso se notó, no solo en lo físico. En Jujuy cometimos el error de entrar especulando, cuando los que tenían que especular eran ellos por lo que significa Gimnasia. Pagamos caro los errores en la marca, si no era por eso a Zapla le podíamos ganar tranquilamente, fueron más errores nuestros que virtud del rival. Hay que mejorar cuanto antes, el cuerpo técnico nos deja todo sobre la mesa para que nosotros salgamos a jugar. Este equipo va a dar mucho más”, aseguró Labaké, para luego apostar: “donde me tocó jugar siempre aspiré a ganar cosas, no me molesta que nos pongan un rótulo de candidatos, me gusta pelear bien arriba. En Gimnasia se armó un grupo humano excelente, con grandes personas y jugadores, con hambre y ganas de lograr cosas. Vengo de ascender en un equipo en el que también todos tirábamos para un mismo lado, teníamos hambre y estábamos fuertes de la cabeza. Esas tres premisas necesitamos para poder lograrlo en Gimnasia”, enumeró el sanjuanino.
El zaguero central se animó a soñar en grande: “cuando apoyo la cabeza en la almohada pienso en lo lindo que sería poder lograrlo en un club tan importante como Gimnasia, no cualquiera lo logra y sería hermoso”, anheló. En relación a su presente en el albo, Labaké aclaró: “estoy a disposición del Chaucha (Bianco, el DT) para aprender. Voy a cumplir 35 años y día a día aprendo algo nuevo, también hablo mucho con otros experimentados, como Pablo Motta, para nutrirme”. En cuanto al rival del domingo, San Lorenzo de Alem, el futbolista consideró: “sin desmerecer a nadie, los equipos que vienen de abajo y no tienen mucho nombre a Gimnasia le juegan a muerte. Me tocó estar del otro lado cuando enfrenté a Gimnasia jugando para Juventud Unida y haberle ganado fue una gran satisfacción para aquel grupo de jugadores. Gimnasia motiva a los rivales y acá si pestañeas te equivocas y terminás pagándolo muy caro”, cerró.

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