Fue goleador del Anual jugando para Unión y Atlas; el goleador del Torneo del Interior con Mitre y logró llegar al Federal B con el ciclón y con Progreso. Ningún club grande se fijaba en él. Sin embargo, este año probó suerte en Central Norte y terminó siendo titular. Agustín Lami tiene la oportunidad que buscó siempre y espera aprovecharla entre tantos jugadores locales que no la tienen. El delantero tiene 25 años y el domingo jugará de titular por segunda vez consecutiva, frente a Progreso, en el partido que se jugará en Rosario de la Frontera.

¿Qué sentís en estos momentos que te encuentran siendo titular en Central Norte?
Estoy muy contento por las oportunidades que me están dando, pero a la vez triste por las lesiones de mis compañeros. Más allá de eso, estoy contento porque es lo que buscaba desde hace rato.

¿Cómo te trató el fútbol salteño?
El fútbol salteño siempre me trató bien, pasé cosas muy lindas como también cosas difíciles. Desde que jugaba en Unión aspiraba llegar a conseguir algo más. Hoy en día, gracias a Dios, puedo decir que estoy contento por hacer lo que hago.

¿Qué significa para vos estar en Central Norte?
Es una sorpresa gigantesca haber llegado acá. Sinceramente no creía poder llegar aquí. Ya cuando jugaba el Argentino B con Mitre estaba contentísimo por haber llegado y no creí nunca que me iba a tocar jugar en uno de los grandes del fútbol salteño.

¿Pensabas ser titular cuando hiciste la prueba con Piozzi?
Fui con muchísimas ganas, pero diciendo, 'bueno voy porque no pierdo nada, si quedo bien y sino, bueno... habrá otras oportunidades'. Con el técnico Piozzi sabía que tenía que pelear desde muy abajo.

¿Qué sentís de ser el único delantero salteño y el último en haber tenido un lugar?
Estoy feliz por ser salteño y jugar en un club grande. Ahora hay que tratar de demostrar que el futbolista salteño también vale. Hay muchos jugadores en Salta que son muy buenos pero no sé cuál es el factor por el cual no llegan tan lejos. Como salteño quiero aprovechar esta oportunidad y demostrar que estamos a la altura.

¿Qué significa para vos la mala racha de no poder convertir goles?
Como delantero creo que nosotros estamos obligados a convertir siempre. En cada partido uno se pone la presión de convertir. En un partido sin convertir uno se va con un sabor amargo.

¿La gente te tenía fe?
Sí, mucha gente tenía fe en mí. Incluso me enviaron felicitaciones cuando quedé en Central Norte. Tengo que agradecer a toda esa gente que me tenía fe desde siempre.

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