Se levantan antes de las 7 los sábados para bañarse y salir de punta en blanco para las canchas.
La noche del viernes dejan preparado el bolso, con la indumentaria, los botines, las tarjetas y el silbato. Al igual que los jugadores, los árbitros también esperan con ansias los partidos de inferiores porque saben que representan la puerta que los llevará a dirigir Primera División y, quizás, campeonatos del Consejo Federal y de AFA.
Agustín Copa, Instructor de Árbitros: "El tiempo que tarda en llegar un árbitro a 1ª depende de la jerarquía del torneo, en inferiores se avanzó jugando con asistentes en 3ª y 4ª" Agustín Copa, Instructor de Árbitros: "El tiempo que tarda en llegar un árbitro a 1ª depende de la jerarquía del torneo, en inferiores se avanzó jugando con asistentes en 3ª y 4ª".
De este modo, las inferiores no solo son la cantera de jugadores de los clubes; también son la cantera de los árbitros, el lugar propicio para que se formen. Y dentro del crecimiento que evidenció el arbitraje salteño con Federico Guaymás Tornero y sus asistentes dirigiendo B Nacional, hay un futuro que promete.
El plantel de árbitros de la Liga Salteña cuenta con un sub-20 de proyección que comenzó a foguearse en las inferiores, y algunos de ellos ya dan sus primeros pasos como asistentes en la Primera.
Son más de diez los chicos que tienen menos de 20 años y que dirigen en las inferiores; y ellos también, al igual que los jugadores, deben dejar de lado las salidas nocturnas para estar en perfectas condiciones el sábado para impartir justicia.
Javier Bustelo, árbitro: "Dejamos que los árbitros busquen su nivel de faltas y eso se corrige con el correr del tiempo; nosotros los defendemos a muerte". Javier Bustelo, árbitro: "Dejamos que los árbitros busquen su nivel de faltas y eso se corrige con el correr del tiempo; nosotros los defendemos a muerte".
De esta camada, varios son hijos o parientes de experimentados árbitros o exárbitros, por lo que estuvieron ligados al arbitraje desde muy pequeños y desde entonces tienen una gran vocación.
La idea en las inferiores es marcarle el camino al árbitro para que no adquieran mañas que luego sean difíciles de quitar. Javier Bustelo, árbitro encargado de las designaciones para las inferiores, explicó: "Lo primero que tenemos en cuenta es la responsabilidad en los entrenamientos y en clase, la buena presencia en cuanto a la vestimenta, que estén bien afeitados y prolijos, y la puntualidad. Es decir, más allá de lo deportivo, se apunta a cuestiones que a los jóvenes árbitros les servirán para la vida cotidiana, sigan siendo árbitros o no". Según Bustelo, las cuestiones arbitrales se van corrigiendo a medida que se superan las categorías. "Con el tema arbitral les pedimos que no le tiemble el pulso, que les dé igual dirigir Juventud, Gimnasia o Atlético Salta", dijo.
Los réferis comienzan dirigiendo infantiles, luego pasan a la novena y octava; más tarde es el turno de quinta, sexta y séptima; luego dirigen tercera y cuarta y pasan a ser asistentes en Primera. Ese es el camino que deben recorrer, y Bustelo contó: "Nuestra idea es foguear a los árbitros desde jóvenes porque sino nos quedamos en el camino. De acuerdo a la reglamentación de FIFA, el árbitro nacional debe recibirse antes de los 28 años, y para acceder al curso de nacional debe tener por lo menos siete partidos dirigidos en la Primera División; y al terminar el curso veintiún partidos en la máxima categoría de la liga a la que pertenezca el árbitro".
Sin embargo, tampoco se manda a cualquier árbitro por el solo hecho de sumar minutos y experiencia. Sino que se evalúan los rendimientos y la capacidad de cada uno para dirigir los partidos. Algunos árbitros y Agustín Copa, el instructor de árbitros de la Liga, los evalúan y deciden qué dirigirán. "Desde hace tres años atrás comenzamos a contar con una cantera importante, muchos chicos tienen gran proyección y algunos ya debutaron como asistentes en Primera. Tienen todas las condiciones para ser grandes árbitros", dijo Copa sobre la situación actual de su cantera.

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