En tres temporadas, muchos hinchas de Gimnasia y Tiro ya lo erigieron en el pedestal de ídolo, por sus goles, por las satisfacciones que le brindó al pueblo millonario, por su entrega en cada partido y por siempre elegir a la Vicente López como su lugar en el mundo, pese a las tentaciones externas. La Chancha, quien aún no puso la firma para extender su contrato, se refirió en diálogo con Alentando al presente de Gimnasia, a cómo caló de hondo la derrota en Concepción, al momento interno del plantel, a la presión constante por un ascenso y al encuentro clave del domingo frente a San Martín, en el Gigante del Norte.
"El grupo está entero pese a la derrota en Tucumán, que nos dolió mucho por cómo se dio. Somos un grupo nuevo y hay un cuerpo técnico nuevo que es el menos interesado en que nos vaya mal. La presión que tenemos es mayor por el último fracaso. De nosotros depende que el hincha vuelva a contagiarse y tenemos todas las expectativas", expresó el delantero cordobés, para considerar tras cartón que hoy Gimnasia tiene un plantel "con más oficio que el año pasado. Estamos tranquilos porque sabemos que tenemos el respaldo de la dirigencia y aprendimos de los errores para no volver a fracasar. Sé que el hincha ve el partido anterior y recuerda todo lo que nos tocó el año pasado y eso le molesta".
Zárate le puso paños fríos a la derrota pasada y dejó en claro que en el grupo no hay fisuras, que mantiene una relación de aprendizaje con el DT Luis Rueda y que se siente cómodo jugando con un tridente ofensivo. "Contra Andino fue la primera vez en mi carrera que jugué con tres puntas y me sentí muy cómodo, Luis se está haciendo entender y espero que nos vuelva a dar resultados. A las críticas tratamos de no escucharlas y de hacer autocríticas puertas para adentro, nos planteamos sacar esto adelante. Hay plantel, hay material y nos reprochamos no haber sido más agresivos contra Concepción", tiró la Chancha, para rematar: "con el técnico me llevo excelente, me da consejos sobre el puesto, él fue un gran delantero y yo lo escucho. Cuando él llegó, yo le plantee no seguir siendo el capitán y que él decida quién deba llevar la cinta. Asumí en un momento mucha responsabilidad, pero ahora estoy más tranquilo así. En su momento nos dolió la salida de un compañero por lo humano y lo futbolístico (Vicente Monje) pero eso no afectó al grupo".
"Se vienen dos partidos de local que serán clave para nosotros, ahora se viene un candidato con obligación como San Martín, pero nosotros no debemos dejar de escapar más puntos. No quiero irme de Gimnasia sin lograr cosas importantes en este club, un ascenso, me lo debo como profesional", concluyó con una apuesta fuerte.

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