Un pasito nomás. Entre casi 9.000 kilómetros que se marcaron en el total de recorrido de este rally Dakar, 180 parecen ser nada y Kevin Benavides escribirá hoy otra gloriosa página en la historia del motociclismo argentino, porque ayer el salteño llegó tercero por detrás de Hélder Rodrigues y Toby Price y se ubicó en el cuarto puesto de la general, cuando el mejor lugar conseguido fue el octavo, por Javier Pizzolito, en 2013.
La carrera del salteño fue impecable teniendo en cuenta su debut en la competencia más dura del mundo. En la primera etapa demostró su capacidad y carácter porque fue el mejor sudamericano ubicado, al llegar octavo. El segundo día se suspendió y una jornada más tarde dejó su nombre grabado en la historia: ganó la fase 3 y se convirtió en el primer argentino en lograrlo.
Sin embargo, no todas fueron buenas para Kevin porque después de su gran jornada tuvo dos para el olvido: 16 y 17 fueron sus próximas posiciones en el tramo jujeño y la primera parte de Uyuni (Bolivia), pero nuevamente demostró su gran capacidad para superar obstáculos; llegó segundo a su ciudad natal el día de su cumpleaños, repitió el puesto al llegar a Belén y fue sexto en la segunda maratón. Ayer abrochó un gran tercer lugar y se permitió soñar con el podio de la global.
El Tribuno habló con el piloto salteño apenas arribó al campamento de Villa Carlos Paz tras los más de 900 kilómetros entre enlace y especial que unieron San Juan y la localidad veraniega de Córdoba. "Fue una etapa durísima, muy larga y la especial duró más de lo esperado. Fue muy peligrosa también", dijo Kevin.
Benavides lideró gran parte de la fase de ayer, pero nuevamente le jugó una mala pasada un puesto de control. De todas maneras, Hélder Rodrigues, pese a ganar la etapa, fue penalizado y quedó quinto en la general. Kevin contó: "En esa parte perdí tiempo porque fui a 50 kilómetros por hora durante unos 700 metros y ese lapso quizás nos pueden descontar. El tiempo acá vale oro, así que veremos".
Con respecto a la distancia de 4 minutos que lleva de ventaja Pablo Quintanilla sobre el salteño (el chileno es el último que completaría el podio), aseguró que es muy difícil, pero no imposible. "Es una etapa muy corta, no va a ser fácil tampoco pero, bueno, quiero llegar entre los mejores", analizó.
Hasta el paso de Kevin Benavides, los motociclistas argentinos tenían una deuda: nunca nadie había ganado una etapa en el rally Dakar y mucho menos estuvo cerca del podio. Su compañero de equipo Javier Pizzolito, quien en 2013 terminó octavo en la general, es el mejor argentino posicionado.
Pizzolito también fue trigesimoquinto en 2011, vigesimotercero en 2014 y decimonoveno el año pasado. Los otros fueron Andrés Junco, en el puesto 59 de el 2009 y Pablo Rodríguez, 37 en el 2012.

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